EL AVIVAMIENTO EN GALES

Publicado por Daniel Lopez | Etiquetas: | Posted On martes, 1 de diciembre de 2009 at 16:26



Por Fernando Sosa

Despertar que sacudió una nación en el albor de un nuevo siglo

Evan Roberts fue uno de los jóvenes escogidos por el Espíritu Santo para ser un canal de bendición y avivamiento sobre Gales, un pequeño principado de las Islas Británicas, y así conmocionar al mundo de su tiempo.
Una de las cosas que más me ha maravillado de este avivamiento iniciado en 1904 es que fue con jóvenes y niños, tal vez el de más edad entre todos era el propio Evan Roberts, de solo 26 años.
Cuando tenía 13 años empezó a ir a las reuniones de oración, y por trece años no se perdió ni una de ellas, hasta que el Señor lo visitó.
Dios le dio visiones y sueños. Uno de ellos era que 100.000 personas se volverían al Señor Jesús en arrepentimiento. En otra ocasión vería la boca del infierno tragando a miles, por lo cual oró al Señor pidiendo que por un año tapara la boca del infierno. Por los registros históricos tan impactantes en ese año, creo que Dios se lo concedió. Pero lo mejor de esto fue la visita que el Señor Jesús le hizo en varias noches: la gente veía luz en su rostro y temblor en su cuerpo por esta visitación.
Según puedo analizar, Evan Roberts concibió del Espíritu Santo. Tuvo tal conocimiento de la Tercera Persona de la Trinidad que grandes personajes de su tiempo viajaban para verlo y oírlo predicar. No había ninguna organización: simplemente había dirección del Espíritu. Parecía que Él había venido sobre Gales y había tomado el control de ese país. Las reuniones duraban cuatro o cinco horas. La presencia de Dios era sublime y los grupos de oración estaban llenos, así como las iglesias.
Lo extraordinario es que las cantinas cerraban por falta de clientes, quienes, arrepentidos de sus pecados, ya no asistían. Las cárceles quedaban sin presos porque no había delincuentes durante esos dos años que duró el avivamiento. Los estadios de fútbol quedaban vacíos porque los deportistas estaban predicando de Jesucristo en algún barrio. Algunos llamaron a este avivamiento «el Pentecostés más grande que Pentecostés».
Los artistas y músicos famosos estaban entre el pueblo, entonando himnos. Sencillamente, los cielos se habían abierto para esa nación y eran, prácticamente, los ríos del trono de Dios fluyendo sobre la gente de Gales.
Dan Roberts, hermano de Evan, tenía solo 20 años, así como Sidney Evans, amigo de ellos -quien a la postre fue su cuñado al casarse con su hermana Mary. Mary formaba parte del grupo de «cantoras», las que tenían entre 18 y 22 años, usadas grandemente en cánticos nuevos e instantáneos, del Espíritu.

EMBAJADORES:JOVENES Y NIÑOS

En este avivamiento grandes cantidades de jóvenes fueron atraídos por el Espíritu Santo a los pies de Jesucristo. Lo extraordinario es que casi inmediatamente salieron por todas partes enviados a predicar acerca del Reino de Dios. No tuvieron que esperar grandes instrucciones durante dos o cuatro años de formación en un instituto bíblico. El Espíritu Santo los redarguiría, los llenaría de Cristo, pondría fuego en ellos y los capacitaría, dándoles autoridad para tomar la generación de su tiempo. Miles de ellos salieron testificando por todos los rincones, acerca de la gloria de Dios. Fueron valientes y audaces como ninguna otra generación.
Lo tremendo de este avivamiento, a diferencia de otros, es que no sólo alcanzó a los jóvenes y adolescentes sino que los niños fueron usados grandemente por el Señor: se los podía encontrar en la calle, en grupos, compartiendo el Evangelio, o en grupos de oración, postrados en intercesión, gritando: "¡envía al Espíritu Santo, por amor a Jesús¡" Los jóvenes entre 16 y 18 años que predicaban por todo el país enfatizaban la vida en el Espíritu y la santidad.
Los periódicos locales anunciaban que toda la comarca parecía estar bajo una fuerza espiritual extraña, y que no había indicios de que esta la soltara.
Creo que en este avivamiento galés el Espíritu Santo liberó una de las mayores demostraciones de poder que jamás país alguno haya experimentado. Se decía que cuando alguien entraba a Gales y daba su primer paso sobre esa tierra, sentía algo extraño y diferente que no podía explicar.

TAN SOLO UN MINERO

Evan Roberts, joven minero con escasa educación, nació el 8 de junio de 1878 en una casa pequeña y modesta, la misma que el siglo siguiente estaría siendo visitada por miles de turistas y cristianos fervientes, quienes, curiosos, querían ver dónde los cielos fueron abiertos algún día y por si, tal vez, pudieran probar un poco del cielo que empezó en esa humilde casa.
Una de las características de Evan Roberts es que aceptó apasionadamente al Señor Jesús desde muy chico. Su único deseo era servirle y predicar: esto parecía consumirlo. Por años buscó una relación íntima y profunda con el Señor, orando fielmente por una visitación del Espíritu de Dios.
¿Cómo comenzó? Los historiadores lo definen como "La gran reunión de Blaenanerch". Fue el jueves 29 de septiembre de 1904, cuando diecinueve jóvenes y Evan Roberts asistieron a la reunión. Caminando hacia ella, empezaron a cantar: "Está viniendo, está viniendo el poder del Espíritu Santo. Lo recibo, lo recibo, es el poder del Espíritu Santo."
Estando en la reunión, Evan Roberts empezó a sentir dolores de parto. En ese momento el Espíritu Santo le habló, diciéndole: "Esto es lo que necesitas." Inmediatamente, él gritó: "¿Doblégame, oh Señor!"
Después de pasar un tiempo en la reunión, el Espíritu Santo le dijo que lo hiciera públicamente. Con lágrimas sobre sus ojos y mejillas, Evan empezó a gritar: "¡Doblégame! ¡Doblégame...! ¡Dobléganos!"
En ese momento el Espíritu Santo intervino sobre él de una forma tan penetrante que desde esa noche la cruz y la salvación de las almas serían el principal enfoque del avivamiento.
Después de esto, en una noche tuvo una visión de todo Gales siendo levantado al Cielo. Entonces, comentando a su amigo Sidney, dijo:

«Vamos a ver el avivamiento más poderoso que Gales
haya conocido, y el Espíritu Santo está por venir ahora.
Debemos estar listos; debemos ir por todo el país, predicando.
Entonces, en ese momento le dijo, gritando:
"¡¿Puedes creer que Dios puede darnos 100.000 almas ahora?!"»
Evan fue usado para empezar uno de los movimientos más grandes de Dios de todos los tiempo. Él caminó con la visión aun cuando le dijeron que era un loco y un necio, pero no perdió la oportunidad de ver "el Avivamiento de Gales".
El motor que impulsó este avivamiento no fue una doctrina o una organización o personalidad humana, sino el Espíritu Santo, moviendo sus poderosas alas y excitando su nidada en Gales.

MANIFESTACIONES

¿Qué manifestaciones del Espíritu Santo hubo en este avivamiento?

* Gritaron en agonía.
* Hubo arrepentimiento profundo.
* Lloraron con remordimiento.
* Hubo gozo del Espíritu Santo en ellos.
* La gente estaba en éxtasis por la cercanía de Dios.
* Los servicios de oración estaban llenos de gente desde las primeras horas de la mañana, por no poder dormir por la presencia de Dios sobre ellos.
* La gente gritó: «¡Estoy muriendo!», por el peso del Calvario sobre el alma.
* Había entusiasmo desbordado.
* La oración y al alabanza continuaban por horas, prologándose hasta la mañana siguiente.
* La nube de gloria reposaba sobre las reuniones. La gente que venía de lugares lejanos no quería regresar, por la gloria de Dios que estaba ahí. Los comercios de alimentos se vaciaban porque la gente que había venido de largas distancias determinaban que no volvería a sus hogares: sentía la Gloria de Dios y no la iba a dejar.
* Hubo una explosión de adoración, oración y alabanza, alcanzando cimas espirituales increíbles.
* La gente comenzó a profetizar.
* El alcoholismo fue dejado; las bebidas quedaron en las tabernas sin ser tocadas cuando la convicción y el temor de Dios venía sobre ellos.
* Ola tras ola del Espíritu Santo afectó a la sociedad; el tema de la gente era Dios. Las apuestas en los juegos y la obsesión por ellos prácticamente desaparecieron. En esta visitación parecía que nadie le interesaba las distracciones del deporte o entretenimientos de su tiempo, porque la gente ahora estaba apasionada por el Señor. Dicen los historiadores que, al parecer, la nación hubiera sido convertida en un día, y no sólo convertida sino transformada. Las cartas que se enviaban unos a otros parecía que llevaban la misma presencia del Señor: cuando eran leídas por inconversos, estos se salvaban y empezaba un mover del Espíritu Santo también en ellos.
* La gente caía al piso, tocada por el Espíritu Santo.
* A la gente le temblaba todo el cuerpo por la presencia de la gloria de Dios.
* Todos los esquemas y patrones puestos por el hombre en la iglesia fueron derribados; asimismo, todos los principios de crecimiento de la iglesia fueron borrados por la presencia del Espíritu Santo.
* La santidad y la obediencia fueron enfatizados, deseando siempre levantar y darle gloria al nombre de Jesús.
* Había impulsos del Espíritu Santo, haciendo que, a una, miles de personas se levantaran al unísono para adorar espontáneamente con cánticos nuevos. Había ocasiones en que la gloria de Dios brillaba con tanta intensidad sobre el púlpito que los predicadores huían de él o caían vencidos totalmente. Otros no soportaban el resplandor de la gloria de Dios que venía sobre las reuniones.
* Habiendo muchos grupos de oración o de estudio en diferentes partes de la ciudad, la gente salía al mismo tiempo para cantar o entonar alabanzas, como si fuera dirigida por un director invisible, hasta la madrugada.
* Los periódicos, en lugar de sacar escritos de casos malos, empezaron a relatar lo que ocurría en las reuniones.
* La multitud caía simultáneamente de rodillas para estar así por un lapso de dos horas.
* En algunos lugares, los ministros de capillas intercambiaban púlpitos con la idea de romper el denominacionalismo.
* La influencia del Espíritu era a veces tan poderosa que hombres fuertes palidecían y temblaban. Había efectos tan abrumadores sobre hombres y mujeres que a veces se deshacían en profundo llanto y sollozo. A veces, pecadores tremendos caían golpeándose el pecho.
* Había gente que expresaba: "La gente se ha vuelto loca por la religión."
* Había espontaneidad en todo, así como un "desorden" divino.
* Las reuniones políticas fueron pospuestas, porque los miembros del parlamento estaban en las reuniones de avivamiento.
* Las compañías teatrales desistieron de ir a Gales porque ya nadie asistía a sus espectáculos.
* En sólo dos meses se reportaron 60.000 nuevos convertidos. Esta noticia salió en los periódicos.
* Los convertidos a Cristo caían al suelo, atormentados con tal desesperación que pedían a gritos la misericordia de Dios, como si tuvieran un dolor físico.
* Cuando la gente quería retirarse de las reuniones, a las 2:00-3:00 de la mañana, los nuevos convertidos no podían irse porque continuaban cantando, orando y a veces riendo incontrolablemente, hasta que las reuniones de oracion se extendían hasta el amanecer.

UNA IGLESIA BAJA DE GRADOS

Al escribir esto de Gales me emociono mucho, porque pienso que en estos últimos años hemos saboreado parte de lo que aquí describo. ¿Cuál ha sido la diferencia en nuestro tiempo de visitación del Espíritu Santo en nosotros? La diferencia radica en que Gales supo, admitió y creyó que era el tiempo de su visitación; entonces los galeses la recibieron.
Hoy tenemos manifestaciones fuertes del Espíritu Santo pero no las creemos, ni las admitimos. Creo que el Espíritu Santo tiene aún mucho trabajo por delante.
Cada vez que leo la historia del avivamiento en Gales, mi espíritu dice: "Sí, Señor; viene este tiempo en que tú intervendrás, pasando por encima de todo patrón o estructura y solo tú puedes cambiar la sociedad y el corazón del hombre."
He tenido el privilegio de poder ver algunas manifestaciones del Espíritu Santo en este tiempo, las que se asemejan a lo acontecido en Gales, y me atrevo a decir que la máxima opositora del mover del Espíritu Santo es la gente cristiana. No tanto el inconverso, porque cuando este cae al piso, tocado por el poder del Espíritu Santo que lo redarguye y lo trae a los pies de Cristo, se levanta con un tremendo gozo de Dios. Me ha tocado ver gente que viene a Cristo y, junto con eso, recibe el gozo del Señor o el vino del Espíritu Santo, cayendo fulminada o con gran llanto y compungida con gran quebranto.
He podido observar la gloria de Dios manifestada en nuestras reuniones y oír que en muchas partes está sucediendo y brotando este mover del Espíritu Santo más rápido de lo que había pensado. Asimismo, he visto congregaciones hermosas en Puerto Rico, Estados Unidos, Costa Rica, Argentina y Canadá, mientras escucho que en diferentes partes del mundo está sucediendo lo mismo.
Este mover del Espíritu Santo no es exclusivo de ningún hombre, En el avivamiento galés Evan Roberts fue usado grandemente por Dios. Él fue un pionero, punta de lanza para su generación; pero en ese tiempo muchos otros corrieron de un lado a otro, llevando ese fuego de avivamiento, aunque cuando Evan Roberts se escondió, el fuego se apagó. Esto quiere decir que los hombres siervos de Dios que Él utiliza en un principio son importantes para seguir manteniendo la flama y avivarla aun más. No quiere decir que el Espíritu Santo se detuvo, aunque ciertamente sí lo hizo en Gales, pero brotó en 1906 en la Calle Azuza, en Los Angeles, California, EE.UU., a través de James Seymore, Grank Bartíeman y Smale, en una pequeña sesión de gente de color. Ellos mismos referían continuamente su entusiasmo a Evan Roberts, cuando perseguían la llenura del Espíritu Santo, hasta el grado de repartir 5000 folletos en Los Angeles, titulado El avivamiento en Gales.
Pienso que la temperatura espiritual del siglo XX se inició y se elevó en Gales con Evan Roberts, aumentándose aun más en Azuza, y yendo por todo el mundo hasta el día de hoy.

Al finalizar este siglo y comenzar inclusive un nuevo milenio, creo que la Iglesia, en su toda generalidad, está otra vez "baja de grados", espiritualmente hablando, con un poco de fuego por allí y otro por allá. ¡Qué bueno que el Espíritu Santo está poniendo más fuego cada año que pasa! Según creo, a principios del siglo XXI Dios conmoverá otra vez no sólo una parte de la Tierra con su Espíritu, sino que todo el Planeta conocerá de un derramamiento sin precedentes del Espíritu Santo.

¡DOBLEGANOS, SEÑOR!

Tengo 42 años al momento de escribir esto y 20 sirviendo a Dios, pero una de las cosas que le he pedido al Señor, y que es la que me apasiona, es que quiero ver aun más allá de lo que hoy he visto. Anhelo disfrutar más de sus manifestaciones y de la gloria de su presencia.
En verdad, me siento privilegiado de poder ver hoy su mover; y aunque ha sido grande y sorprendente, sé que va a ser mayor en los años por venir.

«Porque así dice Jehová del los ejércitos: De aquí a poco
yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca:
y haré temblar a todas las naciones y vendrá el Deseado de
todas las naciones: y llenaré de gloria esta casa, ha dicho
Jehová de los ejércitos.»
-Hageo 2.6,7

Querido amigo, este mover sobrenatural de Dios está aquí ahora. No es que Dios no lo pueda hacer más adelante, pero pudiera ser que te pase por encima o que esta ola te golpee y salgas revolcado por ella, haciéndote ella misma alejar.
Hoy el Espíritu Santo nos está dando más sensibilidad, más discernimiento a su mover, para que cuando Él realice algún movimiento, inmediatamente lo podamos captar y meternos en su río.
Si te dijera que algunas de estas manifestaciones que tuvieron en Gales y en otros avivamientos han estado sucediendo entre nosotros, ¿lo creerías? No te conformes con leerlos en algún libro o aun en la misma Palabra de Dios. Pídele a Dios: "Yo lo quiero también."
Cuando Evan Roberts gritó con dolores de parto: «¡Doblégame!», en ese momento dio a luz uno de los avivamientos más extraordinarios que hayan existido, por el que toda una sociedad fue cambiada. Los fraudes desaparecieron, las personas que debían pagaron sus deudas, el comercio empezó a sanarse, las cárceles estaban vacías, asimismo las tabernas y los espectáculos, los negocios empezaron a ser honestos, los traficantes del vicio se convertían o tenían que dejarlo, porque ya no era negocio.
¡Cómo le pido al Señor que nos permita ver a nuestra sociedad tranformada, a nuestro país doblegado ante el poder de su Espíritu!
El Espíritu sólo puede dar a luz lo del Espíritu, y hoy está sucediendo. Muchos Rroberts» se levantarán con dolores de parto, dando a luz las cosas del Espíritu.

George Whitefield

Publicado por Daniel Lopez | Etiquetas: | Posted On at 14:52


EL METODO DE LA GRACIA

“Y curan el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo, Paz, paz; y no hay paz.” Jeremías 6.14

ASÍ COMO DIOS NO PUEDE ENVIAR A UNA NACIÓN O PUEBLO una bendición más grande que la de darle pastores fieles, sinceros y rectos, la maldición más grande que Dios puede enviar a un pueblo de este mundo, es darles guías ciegos, no regenerados, carnales, tibios y no calificados.

No obstante, en todas las épocas, encontrarnos que han habido muchos ‘lobos vestidos de ovejas’, muchos que manejaban displicentemente conceptos fundamentales que no hablan asimilado en toda su profundidad, que restaban importancia a las profecías, desobedeciendo así a Dios.

Tal como sucedía en el pasado, sucede ahora. Hay muchos que corrompen la Palabra de Dios y la manejan con engaño. Fue así de una manera especial en la época del profeta Jeremías; y él, fiel a su Señor, fiel a ese Dios que lo habla empleado, no dejó de abrir su boca para profetizar en contra de ellos, y para presentar un noble testimonio para honra de aquel Dios en cuyo nombre hablaba.

Si lee usted sus profecías, vera que nadie ha hablado más en contra de tales ministros que Jeremías, y especialmente aquí, en el capítulo del cual ha sido tornado el texto, habla severamente contra ellos -los acusa de varios crímenes, particularmente, los acusa de avaricia: ‘Porque’ dice en el versículo 13, ‘desde el más chico de ellos hasta el más grande de ellos, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores.’ Y luego, en las palabras del texto da más específicamente un ejemplo de cómo han engañado, cómo han traicionado a pobres almas. Dice: ‘Y duran el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo, Paz, paz; y no hay paz.’ El profeta, en el nombre de Dios, había denunciado que habría guerra contra el pueblo, les había estado diciendo que su casa quedaría desolada, y que el Señor visitarla la tierra trayendo guerra. ‘Por tanto’, dice en el versículo 11, ‘estoy lleno de saña de Jehová, trabajado he por contenerme; derramaréla sobre los niños en la calle, y sobre la reunión de los jóvenes juntamente; porque el marido también será preso con la mujer, el viejo con el lleno de días. Y sus casas serán traspasadas a otros, sus heredades y también sus mujeres: porque extenderé mi mano sobre los moradores de la tierra, dice Jehová.’

El profeta presenta un estruendoso mensaje a fin de que se espanten y sientan algo de convicción y se arrepientan; pero parece que los falsos profetas, los falsos sacerdotes, se dedicaron a acallar las convicciones del pueblo, y cuando sufrían y sentían un poco espantados, preferían tapar la herida, diciéndoles que Jeremías no era más que un predicador entusiasta, que era imposible que hubiera guerra entre ellos, diciendo al pueblo: ‘Paz, paz’ cuando el profeta les decía que no habla paz.

Las palabras, entonces, se refieren primordialmente a las cosas externas, pero yo creo que también se refieren al alma, y se deben aplicar a esos falsos profetas quienes, cuando el pueblo estaba convencido de su pecado, cuando el pueblo comenzaba a mirar al cielo, preferían acallar sus convicciones y decirles que ya eran lo suficientemente buenos. Y, por supuesto, a la gente por lo general le encanta que sea así; nuestros corazones son muy traicioneros y terriblemente impíos; nadie sino el Dios eterno sabe lo traicionero que son. ¡Cuántos somos los que clamamos: Paz, paz a nuestras almas, cuando no hay paz! Cuántos hay que ahora están sumergidos en sus impurezas, que creen que son cristianos, que se jactan de que se interesan en Jesucristo; pero si fuéramos a examinar sus experiencias, descubriríamos que su paz no es más que una paz proveniente del diablo –no es una paz dada por Dios- no es un paz que escapa a la comprensión humana. Por lo tanto, mis queridos oyentes, es de suma importancia saber si podemos hablar de paz a nuestro corazón. Todos anhelamos la paz; la paz es una bendición inefable; ¿cómo podemos vivir sin la paz? y, por ello, las personas de cuando en cuando tienen que comprobar lo lejos que deben ir, y qué cosas les tienen que suceder, antes de poder hablar de paz a su corazón.

Esto es lo que anhelo ahora, poder librar mi alma, poder ser libre de la sangre de aquellos a quienes predico -no dejar de declarar todo el consejo de Dios, Procuraré, con las palabras del texto, mostrarles lo que deben sufrir y lo que debe suceder en ustedes antes de que puedan hablar de paz a su corazón.

Pero antes de entrar directamente en esto, permítanme hacerles una o dos advertencias. La primera es que doy por sentado que ustedes creen que la religión es algo interior; que creen que es una obra en el corazón, una obra realizada en el alma por el poder del Espíritu de Dios. Si no creen esto, no creen lo que dice su Biblia. Si no creen esto, aunque tienen sus Biblias en sus manos, odian al Señor Jesucristo en sus corazones; porque en todas las Escrituras se presenta la religión como la obra de Dios en el corazón. ‘El reino de Dios está dentro de nosotros ‘dice nuestro Señor, y ‘no es cristiano el que lo es de afuera; sino que es cristiano el que lo es en su interior’. Si alguno de ustedes basa su religión en cosas externas, quizá se conforme a sí mismo esta mañana, ya no me entenderá cuando hablo de la obra de Dios en el corazón del pobre pecador, será como si les hablara en una lengua desconocida.

Además, les recomiendo cautela, de ninguna manera voy a circunscribir a Dios a una sola manera de actuar. De ninguna manera diría que todos, antes de haber hecho las paces con Dios, están obligados a pasar por los mismos grados de convicción. No; Dios tiene diversas maneras de atraer a sus hijos; su Espíritu Santo sopla cuándo, y dónde y cómo quiere. No obstante, me atrevo a afirmar esto: que antes de que ustedes puedan hablar de paz en su corazón, ya sea por aplazar o alargar sus convicciones, o hacerlo de un modo más agresivo o más suave, deben pasar por lo que de aquí en adelante explicaré en el siguiente discurso.

Primero, antes de poder hablar de paz en sus corazones, deben sentirse obligados a ver, obligados a percibir, obligados a llorar, obligados a lamentar sus transgresiones contra la ley de Dios. Según el pacto de las obras: ‘el alma que pecare, esa morirá’; maldito es aquel hombre, sea quien fuere, que no sigue todas las cosas escritas en el libro de la ley para realizarlas. No sólo debemos cumplir algunas cosas, sino que debemos cumplirlas todas, y debemos perseverar en cumplirlas; de manera que la menor desviación del pacto de las obras, sea en pensamiento, palabra u obra, merece la muerte eterna en manos de Dios. Y si un pensamiento impío, si una palabra impía, si una acción impía, merece condenación eterna, ¡cuántos infiernos, mis amigos, merecemos cada uno de nosotros, cuyas vidas se han rebelado continuamente contra Dios! Por lo tanto, antes de poder hablar de paz a sus corazones, tienen que ver, tienen que creer, qué desgracia es separarse del Dios viviente.

Y ahora, mis queridos amigos, examinen sus corazones, porque espero que hayan venido aquí con el propósito de mejorar sus almas. Permítanme preguntarles, en la presencia de Dios: ¿saben el momento?, o si no saben exactamente el momento, ¿saben que hubo un momento cuando Dios escribió cosas amargas contra ustedes, cuando las flechas del Todopoderoso estaban dentro de ustedes? ¿Sucedió alguna vez que el recuerdo de sus pecados les causó dolor? ¿Fue la carga de sus pecados demasiado intolerable como para pensar en ellos? Consideraron alguna vez que la Ira de Dios podría caer sobre ustedes con justicia, debido a sus transgresiones contra Dios? ¿Hubo algún momento en su vida cuando se arrepintieron de sus pecados? ¿Han podido decir alguna vez: Los pecados sobre mi cabeza son demasiado pesados para cargar? ¿Han sentido alguna vez algo así? ¿Sucedió alguna vez algo así entre Dios y el alma de ustedes? Si no, en nombre de Jesucristo, no se llamen cristianos; pueden hablar de paz a sus corazones, pero no tienen paz. ¡Quiera el Señor despertarlos, quiera el Señor convertirles, quiera el Señor darles paz, si es su voluntad, antes de que partan de este mundo!

Pero además: ustedes pueden estar convencidos de sus verdaderos pecados, de manera que les hacen temblar, y aun así ser extraños para Jesucristo, no tener en sus corazones La auténtica obra de gracia. Por lo tanto, antes de poder hablar de paz a sus corazones, sus convicciones tienen que ser más profundas. No tienen que estar convencidos únicamente de sus verdaderas transgresiones contra la ley Dios, sino también del fundamento de sus transgresiones.

¿Y cuál es? Me refiero al pecado original, esa corrupción original que cada uno de nosotros trae al mundo, que nos expone a la ira y la condenación de Dios. Existen muchas pobres almas que se creen muy razonadoras, no obstante, pretenden afirmar que no existe tal cosa como el pecado original. Acusarán de injusticia a Dios por imputarnos el pecado de Adán, aunque tenemos la marca de la bestia y del diablo sobre nosotros. Sin embargo, nos dicen que no nacimos en pecado. Dejen que miren lo que sucede en el mundo y vean Los desórdenes en él y piensen, si pueden, que este es el paraíso en que Dios puso al hombre. ¡No! todo en el mundo está desordenado. He pensado muchas veces, cuando salía de viaje, que si no hubiera otro argumento que dé prueba del pecado original, los ataques de los zorros y tigres contra el hombre, y sI, hasta el ladrido de un perro contra nosotros, es una prueba del pecado original. Los tigres y leones no se atreverían a atacarnos si no fuera por el primer pecado de Adán; porque cuando los animales se levantan contra nosotros, es como si dijeran: Han pecado ustedes contra Dios, y defendemos la causa de nuestro Señor.

Si miramos hacia nuestro interior, veremos bastantes lascivias, y el temperamento del hombre contrario al temperamento de Dios. Hay orgullo, malicia y deseos de venganza en todos nueStros corazones; y este temperamento no puede provenir de Dios; proviene de nuestro primer padre, Adán, quien después de caer de las manos Dios, cayó en las del diablo. Algunas personas pueden negar esto, no obstante, cuando llega la convicción, todas las razones carnales son arrasadas inmediatamente y la pobre alma comienza a sentir y ver la fuente de la cual fluyen todas las corrientes contaminadas.

Cuando el pecador despierta por primera vez, empieza a preguntarse: ¿Cómo es que llegue a ser tan malvado? El Espíritu de Dios entonces interviene, y muestra que, por naturaleza, no tiene nada de bueno en él. Entonces ye que se ha apartado totalmente del camino, que es totalmente abominable, y la pobre criatura es impulsada a caer al pie del trono de Dios, y a reconocer que Dios serla justo silo condenara, silo rechazara aunque nunca hubiera cometido un pecado en su vida. ¿Han sentido y experimentado esto algunos de ustedes -para justificar que pesa sobre ustedes la condenación de Dios- que son por naturaleza hijos de ira, y que Dios puede, en su justicia rechazarlos aunque en realidad nunca lo han ofendido en toda su vida? Si alguna vez han sentido una auténtica convicción, si sus corazones fueron verdaderamente quebrantados, si el yo realmente les ha sido extirpado, habrán visto y comprendido esto.

Y si nunca han sentido el peso del pecado original, no se llamen cristianos a sí mismos. Estoy convencido de que el pecado original es la carga más grande del verdadero convertido; esto entristece siempre al alma regenerada, al alma santificada. El pecado que mora en el corazón es la carga de la persona convertida; es la carga del verdadero cristiano. Este clama continuamente; ‘¡Oh! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte’, esta corrupción que mora en mi corazón? Esto es lo que más perturba a la pobre alma. Y, por lo tanto, si nunca sintieron ustedes esta corrupción interior, si nunca pensaron que Dios podría maldecirlos justamente, entonces, mis queridos amigos, pueden hablar de paz al corazón pero, me temo que, no, estoy seguro de que no tienen verdadera paz.

Es más: antes de poder hablar de paz a sus corazones, no solo deben estar compungidos por los peca do

en su vida, los pecados de su naturaleza, sino también por los pecados de sus mejores deberes y obras. Cuando una pobre alma despierta un poco por los terrores del Señor, entonces la pobre criatura, habiendo nacido bajo el pacto de las obras, vuela otra vez a él. Y así como Adán y Eva se escondieron entre los árboles del jardín, y cosieron hojas de higuera para cubrir su desnudez, el pobre pecador, al despertar, vuela a sus deberes y sus obras, para esconderse de Dios, y trata de coserse una justicia propia. Dice: ahora seré muy bueno -me reformaré- haré todo lo que esté a mi alcance; y seguramente así Jesucristo tendrá misericordia de mí. Pero antes de poder hablar de paz a su corazón, tiene que llegar al punto de ver que Dios puede condenarlo aun por la mejor oración que haya elevado; tiene que llegar a comprender que todos sus deberes -toda su justicia- como lo expresa elegantemente el profeta- todo eso junto, dista tanto de recomendarlo a Dios, dista tanto de ser un motivo e incentivo para que Dios tenga misericordia de su pobre alma, que los vera, como trapos sucios, paños menstruales -que Dios los odia y no puede quitárselos si se los presenta como una recomendación a su favor.

Mis queridos amigos, ¿qué puede haber en nuestras obras para recomendarnos a Dios? Nuestra persona se encuentra, por naturaleza, en un estado no justificado, merecemos ser condenados diez mil veces y más; ¿y qué son nuestras obras? Por naturaleza, no podemos hacer nada bueno; ‘Los que andan conforme a la carne no pueden agradar a Dios.’ Uno puede realizar cosas materialmente buenas, pero no puede hacer nada bueno que sea contado para justicia porque la naturaleza no puede actuar contra si misma. Es imposible que el hombre inconverso pueda actuar para la gloria de Dios; no puede hacer nada por fe, y ‘y lo que no se obra por fe es pecado.’ Después de ser renovados, en realidad somos renovados solo en parte, el pecado sigue morando en nosotros. Hay una mezcla de corrupción en cada uno de nuestros deberes de manera que después de habernos convertido, si es que Jesucristo nos aceptara por nuestras obras, nuestras obras nos condenarían, porque no podemos elevar una oración que esté dentro de la perfección que la ley moral exige. No sé que pensarán ustedes, pero yo no puedo orar sin pecar, no puedo predicarles a ustedes ni a nadie más sin pecar, no puedo hacer nada sin pecado y, como alguien lo ha expresado, mi arrepentimiento quiere arrepentirse y mis lagrimas quieren ser lavadas en la preciosa sangre de mi querido Redentor. Nuestras mejores obras no son más que pecados espléndidos.

Antes de poder hablar de paz a sus corazones, necesitan no sólo odiar su pecado original y los que de hecho cometen, sino que deben odiar su propia justicia, todos sus deberes y obras. Tiene que haber una convicción profunda antes de que se les pueda quitar su farisaísmo; es el último ídolo que se les quita a sus corazones. El orgullo de nuestro corazón no nos deja someternos a la justicia de Jesucristo. Pero si nunca sintieron que no contaban con una justicia propia, si nunca sintieron la deficiencia de su propia justicia, no se acercarán a Jesucristo. Hay muchos que dirían: Bueno, creernos todo esto; pero hay una gran diferencia entre decir y sentir. ¿Alguna vez han sentido ustedes que quieren un amante Redentor? ¿Han sentido alguna vez la necesidad de Jesucristo, conscientes de la deficiencia de su propia justicia? ¿Y pueden decir ahora de corazón: Señor, puedes en tu justicia condenarme por las mejores obras que jamás realice? Si no dejan a un lado el yo, pueden hablarse a sí mismos de paz, pero no tienen paz.

Pero entonces, antes de poder hablar de paz a sus almas, hay un pecado en particular por el cual deben estar muy preocupados; pero me temo que a pocos de ustedes se les puede ocurrir de cuál se trata; es el pecado reinante, maldito del mundo cristiano; no obstante, el mundo cristiano casi nunca o nunca piensa en él. ¿Y cuál es? Es aquel del cual muchos de ustedes no se sienten culpables -a saber, el pecado de la incredulidad. Antes de poder hablar de paz a sus corazones, deben estar compungidos por la incredulidad que hay en ellos. Pero, ¿se puede suponer que haya incrédulos aquí en este lugar, nacidos en Escocia, en un país reformado, que van a la iglesia todos los domingos? ¿Puede ser que alguno de ustedes que recibe el sacramento una vez por año – ¡Oh que fuera administrada con más frecuencia!- se puede suponer que ustedes que tenían ofrendas para el sacramento, que ustedes que son constantes en la oración familiar, que alguno de ustedes no crea en el Señor Jesucristo? Apelo a sus corazones, y no me crean cruel, y no piensen que dudo que algunos de ustedes crean en Cristo; aun así, me temo que bajo escrutinio, descubriríamos que la mayoría de ustedes no tiene tanta fe en el Señor Jesucristo como la tiene el diablo mismo. Estoy convencido de que el diablo cree más acerca de la Biblia que la mayoría de nosotros. Cree en la divinidad de Jesucristo; eso es más de lo que creen muchos que pretenden ser cristianos; así es, cree y tiembla, y eso es más de lo que hacemos muchos de nosotros.

Mis amigos, confundimos una fe histórica con una fe auténtica, puesto en el corazón por el Espíritu de Dios. Ustedes piensan que creen, porque creen que existe un libro que llamamos la Biblia, porque van a la iglesia; pueden hacer todo esto y no tener una fe auténtica en Cristo. Meramente creer que existió Cristo, creer meramente que hay un libro llamado la Biblia, no les servirá de nada, como no les sirve para nada creer que existió César o Alejandro Magno. La Biblia es un depósito sagrado. Cuánto debemos agradecer a Dios por estos oráculos vivientes! No obstante, podemos tenerlos y no creer en el Señor Jesucristo. Mis queridos amigos, tiene que existir un principio puesto en el corazón por el Espíritu del Dios viviente. Si les preguntara cuánto hace que creen en Jesucristo, supongo que muchos me dirían que han creído en Jesucristo desde que tienen uso de razón -nunca hubo un momento cuando no creyeron en él. Entonces, no podrían darme mejor prueba de que nunca creyeron en Jesucristo a menos que hayan sido santificados temprano, desde antes de nacer, porque los que realmente creen en Cristo saben que hubo una época cuando no creían en él.

Ustedes dicen que aman a Dios con todo su corazón, su alma y sus fuerzas. Si les preguntara cuánto hace que aman a Dios, dirían: Siempre, nunca odiaron a Dios, nunca hubo una época en que sus corazones estuvieron enemistados con Dios. Entonces, a menos que hubieran sido santificados muy temprano, nunca en su vida amaron a Dios.

Queridos amigos, soy muy específico en cuanto a esto porque es una falsa ilusión en que cae mucha gente que piensa que ya cree. Por ejemplo, se cuenta que el Sr. Marshall, al relatar sus experiencias, que había trabajado toda su vida y había organizado sus pecados bajo los diez mandamientos, y luego, acercándose a un pastor, le preguntó la razón por la cual no podía obtener paz. El pastor miró su lista y dijo: ‘A ver, no encuentro en su lista ni una palabra sobre el pecado de la incredulidad.’ Es la obra singular del Espíritu de Dios convencemos de nuestra incredulidad -de que no tenemos fe. Dice Jesucristo: ‘El Consolador, el cual yo enviaré del Padre… él… redargüirá al mundo de pecado’ del pecado de la incredulidad; ‘de pecado’, dice Cristo, ‘por cuanto no creen en mí’. Ahora bien, mis queridos amigos, les mostró Dios alguna vez que no tenían fe? ¿Les impulsó alguna vez a lamentar un corazón duro de incredulidad? ¿Ha sido alguna vez el lenguaje de sus corazones, decir: Señor, dame fe; Señor, capacítame para creer en ti; Señor, capacítame para llamarte mi Señor y mi Dios? ¿Los convenció alguna vez Cristo de esta manera? ¿Los convenció alguna vez de su incapacidad de acercarse a Cristo, haciéndolos clamar a Dios que diera fe? Si no, no le hablen de paz a sus corazones. ¡Quiera el Señor despertarles y darles una paz auténtica, sólida antes de que sea demasiado tarde!

Entonces, digámoslo una vez más: antes de poder hablar de paz a sus corazones, no solo tienen que estar convencidos de los pecados que de hecho cometen y de su pecado original, los pecados de su propia justicia, el pecado de la incredulidad, tienen que estar capacitados para apropiarse de la justicia perfecta, la justicia suficiente para todo, del Señor Jesucristo; tienen que apropiarse, por fe, de la justicia de Jesucristo y entonces, tendrán paz. ‘Venid a mí’ dice Jesús, ‘todos los que estáis trabajados y cargados, que O os haré descansar’. Esto alienta a todos los cansados y cargados; pero la promesa es para los que vienen a él y creen, haciéndolo su Dios y su todo. Antes de poder tener paz con Dios, tenemos que ser justificados por la fe por medio de nuestro Señor Jesucristo, tenemos que estar capacitados para aceptar a Cristo en nuestros corazones, debemos dar cabida a Cristo en nuestras almas, a fin de que su justicia sea nuestra justicia, para que sus méritos sean imputados a nuestras almas. Mis queridos amigos, ¿se han desposado alguna vez con Jesucristo? ¿Se entrego Jesucristo alguna vez por ustedes? ¿Se han acercado alguna vez a Cristo con una fe viva, a fin de oírle hablar de paz a sus almas? ¿Fluyó alguna vez la paz en sus corazones como un río? ¿Han sentido alguna vez esa paz de la cual Cristo habló a sus discípulos? Ruego a Dios que venga y les hable de paz.

Tienen que experimentar estas cosas. Me refiero ahora a las realidades invisibles de otro mundo, de una religión interior, de la obra de Dios en el corazón del pobre pecador. Hablo ahora de una cuestión muy importante, mis queridos oyentes; algo que les concierne a todos, les concierne a sus almas, les concierne a su salvación. Quizá todos estén en paz, peno puede ser que el diablo los haya hecho caer en un letargo y una seguridad carnal; y procurará mantenerlos en ese estado, hasta llevarlos al infierno, donde despertarán; pero será un despertar terrible y descubrirán que se han equivocado tremendamente, cuando la gran separación ya se haya completado, cuando clamarán eternamente por una gota de agua para saciar su sed, y no la obtendrán.

Permítanme, entonces, dirigirme a varios tipos de personas y, ¡quiera Dios, en su infinita misericordia, bendecir su aplicación! Quizá haya entre ustedes quienes pueden decir: Por la gracia, coincidimos con usted, Bendito sea Dios, nos ha convencido de nuestros propios pecados, nos ha convencido del pecado original, nos ha convencido de nuestro fariseísmo, hemos sentido la amargura de la incredulidad y, por gracia, nos hemos acercado a Jesucristo, podemos hablarle de paz a nuestro corazón porque Dios nos ha dado paz. ¿Pueden ustedes afirmarlo? Entonces, les saludo como el ángel saludó a las mujeres el primer día de la semana: ‘No temáis!, mis queridos hermanos, son ustedes almas felices; pueden acostarse y estar ciertamente en paz, porque Dios les ha dado paz; pueden tener contentamiento viviendo de acuerdo con todas las dispensaciones de la Providencia, porque ya nada puede sucederles nada que no sea el efecto del amor de Dios en sus almas; no tienen por qué temer los conflictos que puedan haber a su alrededor, porque tienen paz en su interior. ¿Se han acercado ustedes a Cristo? ¿Es

Dios su amigo? ¿Es Cristo su amigo? Entonces, encaren su futuro con seguridad; todo les pertenece, y ustedes son de Cristo, y Cristo es de Dios. Todo obrará para su bien; cada cabello de su cabeza ha sido contado; el que los toca a ustedes, toca a los favoritos de Dios.

Pero después, mis queridos amigos, tengan cuidado de detenerse en su conversión. Ustedes, que son creyentes nuevos en Cristo, ustedes deben estar buscando nuevos descubrimientos acerca del Señor Jesucristo a cada momento; no deben edificar sobre sus experiencias pasadas, no deben edificar sobre una obra en su interior, sino siempre buscar fuera de ustedes mismos la justicia de Jesucristo; deben seguir acercándose siempre como pobres pecadores para sacar agua de las fuentes de salvación; deben olvidar lo que queda atrás, y extenderse a lo que está por delante.

Mis queridos amigos, debemos mantener un andar dócil, íntimo con el Señor Jesucristo. Muchos de nosotros perdemos nuestra paz por nuestro andar indisciplinado; alguna cosa u otra se interpone entre Cristo y nosotros, y caemos en la oscuridad; una cosa u otra nos aparta de Dios y esto entristece al Espíritu Santo, y el Espíritu Santo nos deja librados a nuestros propios recursos, Permítanme, pues, exhortarles a ustedes que tienen paz con Dios, que se cuiden de no perder esta paz. Es cierto que una vez que están en Cristo, no pueden apartarse permanentemente de Dios: ‘Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús’. Pero aunque no pueden apartarse permanentemente, si pueden apartarse desastrosamente, y pueden vivir el resto de sus días con huesos rotos. Cuídense de retro ceder en nombre de Jesucristo, no entristezcan al Espíritu Santo -porque puede ser que nunca en su vida recobren su bienestar. Oh, cuídense de no andar rodando por este mundo de Dios después de haber acudido a Jesucristo. Mis queridos amigos, yo he pagado caro mi infidelidad. Nuestros corazones son tan malditamente impíos, que si no nos cuidamos, si no nos mantenemos continuamente en guardia, nuestro impío corazón nos engañará y desviará. Será triste ser objeto del azote de un Padre que corrige; recuerde los azotes de Job, David y otros santos en las Escrituras. Por lo tanto, permítanme exhortarles a ustedes que tienen paz, que anden cerca de Cristo.

Me entristece ver el andar libertino de los que siendo cristianos, habiendo conocido a Jesucristo, se diferencian tan poco de los demás que casi ni se reconocen como verdaderos cristianos. Son cristianos que tienen miedo de hablar por Dios -se dejan llevar por la corriente; habían del mundo como si estuvieran en su elemento; esto no lo hacen cuando recién descubren el amor de Cristo; entonces pueden hablar sin parar de la luz del Señor que brilló en su corazón. Hubo una época cuando tenían algo que decir a favor de su querido Señor; pero ahora pueden sumarse a un grupo y escuchar a otros hablar del mundo abiertamente, y tienen miedo de que se rían de ellos si hablan a favor de Jesucristo.

Muchísimas personas se han convertido en conformistas en el peor sentido de la palabra; se quejan de las ceremonias de la iglesia, como pueden hacerlo con razón; pero después se aferran a ceremonias en su conducta; se conforman al mundo, lo cual es mucho peor. Muchos se quedarán hasta que el diablo aparezca con nuevas ideas. Cuídense, entonces de no conformarse al mundo. ¿Que tienen que ver los cristianos con el mundo? Los cristianos deben ser singularmente buenos, valientes para su Señor, de modo que todos a su alrededor noten que han estado con Jesús. Les exhorto a llegar a un acuerdo con Jesucristo, a fin de que Dios more continuamente en sus corazones. Edificamos sobre una fe basada en la unidad y perdemos así nuestra consolación; cuando deberíamos estar desarrollando una fe basada en la seguridad, saber que somos de Dios, y de esta manera andar en la consolación del Espíritu Santo y ser edificados.

Jesucristo recibe muchas heridas en la casa de sus amigos. Discúlpenme, mis amigos, por ser específico, pero me entristece más que Jesucristo sea herido por sus amigos que por sus enemigos. No podemos esperar otra cosa de los deístas, pero el hecho de que los que han sentido su poder se aparten y no anden en la vocación a la que fueron llamados -causan, con ello, que la religión de nuestro Señor sea objeto de desprecio, que sea comidilla para los paganos. Les ruego, por Cristo, Si conocen a Cristo, que permanezcan cerca de el; si Dios les ha dado paz, oh, mantengan esa paz fijando sus ojos en Jesucristo a cada momento. Si tienen paz con Dios y sufren tribulaciones, no teman porque todas las cosas obrarán para su bien; Si sufren tentaciones, no teman, si él ha concedido paz a sus corazones, todas las cosas resultarán para bien.

Pero, ¿qué les diré a ustedes que no tienen paz con Dios? -y estos son, quizá, la mayoría de esta congregación. El solo pensarlo me hace llorar. La mayoría de ustedes, si examinan sus corazones tienen que confesar que Dios nunca les ha dado paz; ustedes son hijos del diablo si Cristo no está en ustedes, si Dios no ha hablado de paz a sus corazones. ¡Pobres almas! ¡en qué condición de condenación se encuentran! No quisiera estar en su lugar por nada del mundo. ¿Por qué? Porque están suspendidos sobre el infierno. ¿Qué paz pueden tener cuando Dios es su enemigo, cuando la ira de Dios mora en sus pobres almas? Despierten, entonces, ustedes que duermen en una paz falsa, despierten, ustedes profesores carnales, ustedes hipócritas que asisten a la iglesia, reciben los sacramentos, leen sus Biblias y nunca han sentido el poder de Dios en sus corazones. Ustedes que son profesores formales, que son paganos bautizados, despierten, y no descansen en un fundamento falso. No me culpen por dirigirme a ustedes; lo hago por amor a sus almas. Los veo entretenidos en su Sodoma, y queriendo permanecer allí. Pero me acerco a ustedes como se cercó el ángel a Lot, para tomarles de la mano. Apártense de ese lugar, queridos hermanos -corran, corran, corran a Jesucristo para salvar sus vidas, vuelen a un Dios sangrante, corran a un trono de gracia; ruéguenle a Dios que quebrante sus corazones, ruéguenle a Dios que los convenza de su fariseísmo

-ruéguenle a Dios que les dé fe, y que les dé poder para acercarse a Jesucristo. Oh ustedes que están seguros, debo series un hijo del trueno, y oh quiera Dios despertarles, aunque sea con truenos; es por amor, sí, que les hablo.

Sé por triste experiencia, lo que es confiar demasiado en una paz falsa; por mucho tiempo estuve adormecido, por mucho tiempo me creí cristiano cuando no sabía nada del Señor Jesucristo. Quizá hice más que lo que hacen muchos de ustedes: solía ayunar dos veces por semana, solla orar a veces nueve veces al día, solía recibir el sacramento constantemente cada día del Señor; y, no obstante, nada sabía en mi corazón de Jesucristo, no sabía que tenía que ser una nueva criatura -no sabía nada de una religión interior en mi alma. Y, quizá, muchos de ustedes estén engañados como lo estaba yo, pobre criatura; y, por lo tanto les hablo por el amor que les tengo. Oh, si no se cuidan, las prácticas religiosas destruirán sus almas; confiarán en ellas, y no se acercarán para nada a Jesucristo; cuando, en realidad, estas cosas son solo el medio, no el fin de la religión. Cristo es el fin de la ley de justicia para todos los que creen. Oh, entonces, despierten, ustedes que están descansando en sus impurezas, despierten ustedes, profesores de la iglesia, ustedes que viven cuidando su reputación, que son ricos y se creen que nada necesitan, que no se consideran pobres, están ciegos y desnudos; les aconsejo que vengan y compren de Jesucristo oro, vestiduras blancas y colirio.

Pero espero que haya algunos cuyos corazones han sido tocados. Espero que Dios no me deje predicar en vano. Espero que Dios alcance algunas de sus almas preciosas y despierte a algunos de ustedes que descansan en su seguridad carnal. Espero que haya algunos dispuestos a venir a Cristo, y que comiencen a pensar que han estado edificando sobre un fundamento falso. Quizá el diablo los ataque y los incite a no confiar en que hay misericordia; pero no teman, lo que les he estado diciendo es por amor a ustedes -es sólo para despertarlos, y hacerles ver el peligro en que se encuentran. Si algunos de ustedes están dispuestos a reconciliarse con Dios, Dios el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, está dispuesto a reconciliarse con usted. Oh, entonces, aunque todavía no tienen paz, acérquense a Jesucristo; es nuestra paz, nuestro pacificador -él ha hecho las paces entre Dios y el hombre que lo ofendió. ¿Anhelan tener paz con Dios? Entonces, acérquense ya a Dios por medio de Jesucristo, quien ha comprado la paz; el Señor Jesús ha derramado su sangre por esto. Murió por esto; resucitó por esto; ascendió al más alto de los cielos e intercede ahora a la diestra de Dios.

Quizá creen que no hay paz para ustedes. ¿Por qué? ¿Porque son pecadores? ¿Porque han crucificado a Cristo -lo han avergonzado publicamente- han pisoteado la sangre del Hijo de Dios? ¿Qué importa? A pesar de todo eso, hay paz para ustedes. ¿Qué les dijo Jesucristo a sus discípulos cuando se les apareció el primer día de la semana? La primera palabra que dijo fue: ‘Paz a vosotros’; les mostró sus manos y su costado, y dijo: ‘Paz a vosotros’. Es como si hubiera dicho: No teman, mis discípulos; vean mis manos y mis pies, cOmo han sido traspasados por ustedes; por lo tanto, no teman. ¿Qué le dijo Cristo a sus discípulos? ‘Id y decid a mis hermanos y a Pedro en particular, quien está desconsolado, que Cristo resucitó y ha ascendido a su Padre y a tu Padre, a su Dios y tu Dios’. Y después de que Cristo se levantó de los muertos, vino predicando paz, con una rama de olivo, como la paloma de Noé: Mi paz os dejo.’ ¿Quiénes eran ellos? Eran enemigos de Cristo al igual que nosotros, habla negado a Cristo en el pasado, tal como lo hicimos nosotros.

Quizá algunos de ustedes hayan retrocedido y perdido su paz, y creen que no merecen paz, y es la verdad. Pero, entonces, Dios curará sus faltas, él los amará libremente. En cuanto a ustedes que están heridos, si están dispuestos a acercarse a Cristo, vengan ya. Quizá algunos de ustedes quieran vestirse de sus obras, pero no son más que trapos podridos. No, es mejor que vengan desnudos como están porque deben descartar sus trapos y venir en su inmundicia. Algunos de ustedes quizá digan: Vendríamos, pero tenemos un corazón duro. Pero no se les ablandará hasta que hayan venido a Cristo; él tomará el corazón de piedra y les dará un corazón de carne; él dará paz a sus almas; él será la paz de ustedes, aunque lo hayan traicionado.

¿Puedo convencer a algunos de ustedes esta mañana de que vengan a Jesucristo? Hay aquí una gran multitud de almas; ¡qué pronto morirán todos ustedes y serán juzgados! Aun antes de esta noche, o mañana a la noche, algunos de ustedes estarán rumbo a este cementerio. ¿Y cómo les ira si no han hecho las paces con Dios -si el Señor Jesucristo no les ha dado paz a sus corazones? Si Dios no les da paz aquí, serán condenados para siempre. No puedo adularlos, mis queridos amigos; les hablaré sinceramente acerca de sus almas. Quizá algunos de ustedes piensen que exagero. Pero, ciertamente, ante el juicio descubrirán que lo que digo es cierto, ya sea para su eterna condenación o salvación. ¡Quiera Dios influenciar sus corazones para que vengan a él!

No quiero retirarme sin convencerlos. Yo no puedo hacerlo, pero quizá Dios me use como el medio para convencer a algunos de ustedes que vengan al Señor Jesucristo. ¡Oh, que sintieran la paz que tienen los que aman al Señor Jesucristo! ‘Mucha paz’ dice el salmista, ‘tienen los que aman tu ley; y no hay para ellos tropiezo.’ Pero no hay paz para los impíos. Se lo que es vivir una vida de pecado; yo tenía que pecar a fin de acallar la convicción que sentía. Y estoy seguro de que éste es el camino que muchos de ustedes toman; al juntarse con sus amigos, ahogan la convicción. Pero deben ir al fondo de las cosas inmediatamente; tienen que hacerlo -la herida tiene que ser escarbada o serán condenados. Si fuera una cuestión sin importancia, no diría ni una palabra acerca de ello. Pero serán condenados Sin Cristo. El es el camino, la verdad y la vida. No quiero aceptar que se vayan al infierno sin Cristo. ¿Cómo habrán de aguantar el fuego eterno? ¿Cómo pueden aguantar el pensamiento de vivir para siempre con el diablo? ¿No es mejor tener algunas luchas con el alma aquí que ser enviado al infierno por Jesucristo en la vida venidera? ¿Qué es el infierno, más que estar ausente de Cristo? Si no hubiera ningún otro infierno, eso sería infierno suficiente. Será un infierno ser atormentado por el diablo por siempre jamás. Entonces, amíguense con Dios y estén en paz. Les ruego, como un pobre e inútil embajador de Jesucristo, que se reconcilien con Dios.

Mi propósito esta mañana, el primer día de la Semana es contarles que Cristo está dispuesto a reconciliarse con ustedes. ¿Se reconciliarán algunos de ustedes con Jesucristo? Entonces, él les perdonará todos sus pecados, borrará todas sus transgresiones. Pero si continúan rebelándose contra Cristo, y lo apuñalan diariamente -si siguen maltratando a Jesucristo, tengan por seguro que la ira de Dios caerá sobre ustedes. Dios no puede ser burlado: todo lo que el hombre sembrare, eso también segará; y si no quieren estar ustedes en paz con Dios, Dios no estará en paz con ustedes. ¿Quien puede permanecer de pie ante un Dios airado? Es espantoso caer en las manos de un Dios lleno de ira. Cuando la gente se acercó para aprehender a Cristo, cayeron al suelo cuando éste dijo: ‘Yo soy’.

Y si no podían resistir la presencia de Cristo cuando estaba vestido de los trapos de mortalidad, ¿cómo podrán resistir su presencia cuando está en el trono de su Padre? Me parece ver a los pobres desgraciados arrastrados de sus tumbas por el diablo; me parece verlos temblando, clamando a los montes y las rocas para que los cubran. Pero el diablo dirá: Vengan, yo los llevaré; y comparecerán temblando ante el tribunal de Cristo. Aparecerán ante él para verlo una vez, para escucharle pronunciar la sentencia irrevocable: ‘Apartaos de mí, obradores de maldad.’ Me parece oír a las pobres criaturas decir: Señor, si he de ser condenado, deja que un ángel pronuncie la sentencia.’ No, el Dios de amor, Jesucristo, la pronunciará.

¿No quieren creer esto? No crean que estoy diciendo cualquier cosa, hablo de acuerdo con las Escrituras de verdad. Si lo creen, muestren su valentía y retírense esta mañana totalmente resueltos, con el poder de Dios, de aferrarse a Cristo. ¡Y que sus almas no descansen hasta descansar en Jesucristo! Podría seguir, porque mis palabras son palabras dulces de Cristo. ¿No anhelan el momento cuando tendrán cuerpos nuevos -cuando serán inmortales, a semejanza del glorioso cuerpo de Cristo? Entonces hablarán de Jesucristo para siempre. Pero es hora, quizá, de que se retiren a fin de prepararse para sus respectivos cultos, y no quiero impedirles esto. Mi propósito es llevar a pobres pecadores a Jesucristo. ¡Oh, quiera el Señor atraer a si a algunos de ustedes! ¡Quiera el Señor Jesús despedirlos ahora con su bendición, y quiera el amado Redentor convencerles a ustedes, los que no han despertado, a los impíos, para que se aparten de la maldad de sus caminos! Y quiera el amor de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, llenar sus corazones. Concede esto, Oh Padre, en nombre de Cristo; para quien, junto contigo y el bendito Espíritu, será toda honra y gloria, ahora y para siempre. Amen

Charles Finney: El evangelista controversial

Publicado por Daniel Lopez | Etiquetas: | Posted On at 12:58



Por William P. Farley

En el otoño de 1821, un estudiante de leyes de veintinueve años de edad comenzó a buscar al Señor. Durante el pasado año un avivamiento se había extendido en su ciudad natal de Adams, Nueva York, y él había rehusado participar. Pero después comenzó a orar. Cuarenta años más tarde, recordó de esta manera su conversión: "El Espíritu Santo descendió sobre mí con tal fuerza que parecía que me traspasaba el cuerpo y el alma. La impresión fue como de una ola de electricidad que me traspasó enteramente. Parecía venir sobre mí en olas de amor, pues no lo pudiera expresar de otra manera. Parecía como el aliento mismo de Dios. Puedo recordar expresamente que parecía abanicarme, como inmensas alas. No tengo palabras para expresar el maravilloso amor que fue derramado en mi corazón". 1

Así comenzó el ministerio de Charles Grandison Finney (1792-1875), uno de los más destacados e influyentes evangelistas en la historia de los Estados Unidos.

El ministerio de Finney fue el apogeo del Segundo Gran Despertamiento (alrededor de 1792-1835). Vivió en la época de rápida expansión al Oeste, en que hubo un crecimiento de población sin precedentes. Los norteamericanos habían asimilado la doctrina del "Destino Manifiesto", y con ella el optimismo en los logros y el potencial humanos únicos en la historia. Finney era la personificación espiritual de ese ideal.

Resumiendo la importancia de Finney, Marcos Noll escribe: "Hay que reconocer que se debiera clasificar a Finney con Andrew Jackson, Abraham Lincoln, y Andrew Carnegie... como uno de los personajes públicos más importantes de la América del siglo diecinueve. Sin duda, entre la raza blanca de los Estados Unidos, sobresale, después de Jonathan Edwards, como una figura crucial en el mundo evangélico". 2

Los Primeros AÑos

Poco después de su dramática conversión, Finney comenzó a estudiar bajo su pastor presbiteriano, George Gale. Éste lo animó a asistir al Seminario Princeton. Pero como no sentía gran respeto por la teología ni los teólogos, Finney escribió: "Llana y plenamente les dije que no me sometería a la influencia bajo la que ellos habían estado". 3

En sus memorias, Gale lo recuerda de otra manera: "Finney no asistió al seminario porque no pudo ser aceptado".

Por cualquiera razón, Finney no procuró hacerse de una educación teológica formal. Como resultado, su presbiterio lo puso bajo tutela de Gale y otro pastor. En 1823, Finney recibió licencia para predicar, y fue ordenado en 1824.

Durante este tiempo la Sociedad Misionera Femenil lo comisionó para que trabajara como evangelista en el laberinto de pueblos y aldeas en el noroeste de Nueva York. Allí Dios le concedió cierta medida de buen éxito.

En 1825, hubo un drástico cambio en su ministerio. Finney fue invitado a predicar en Utica, Nueva York. Utica quedaba cerca del recién escavado Canal Erie. Era una metrópolis del Oeste, en creciente desarrollo y de mucho movimiento. Durante dos años Finney predicó, con creciente efectividad, en Utica y las ciudades adyacentes de Rome y Syracuse.

Los métodos de Finney eran novedosos. No evangelizó como sus predecesores: Jonathan Edwards, George Whitefield, y Asahel Nettleton. 4 Para tener conversiones, a propósito elevó el timbre emocional de las reuniones. Adoptó y popularizó la práctica metodista de llamar a los conversos a pasar al altar o sentarse en la silla del penitente para significar su decisión de seguir a Cristo. Para agotar a los oyentes y llevarlos a hacer una entrega, alargaba sus reuniones. A veces las reuniones duraban cuatro horas y más. Estas formas de manipulación no escaparon a los críticos.

Conferencia En New Lebanon

Finney tuvo considerable éxito, pero debido a sus nuevas medidas, se levantó mucha oposición. Sus principales oponentes fueron dos personajes de buena fama nacional: Lyman Beecher y Asahel Nettleton.5

En el verano de 1827 se organizó una conferencia en New Lebanon, Nueva York, para tratar las diferencias. Según Iain Murray, la conferencia "no era cosa de estar a favor o en contra, no de la emoción, sino de la adopción de medios, además de la predicación y la oración, para provocar emoción".6

Nettleton y Beecher estaban de un lado; Finney y sus seguidores del otro. Nettleton y Beecher se habían graduado de Yale. Ellos representaban la tradición teológica de New England de sus antepasados. Finney, sin educación académica, iba en dirección de cambio y de una interpretación personal de las Escrituras.
La Conferencia de New Lebanon culminó en un punto muerto. El que no pudieran censurar a Finney fue su victoria. Esto le dio la medida de respetabilidad que le hacía falta. Por primera vez las iglesias en las grandes ciudades de la costa Este abrieron las puertas a su ministerio. Desde el verano de 1827 hasta el otoño de 1829 tuvo campañas en Wilmington, Philadelphia, y Nueva York.

Avivamiento En Rochester


Desde el otoño de 1830 hasta el verano de 1831, el ministerio de Finney llegó a su punto culminante en Rochester, Nueva York. El Espíritu de Dios estuvo con él en gran poder. Como Utica, Rochester era un centro comercial de mucho movimiento, cerca del recientemente terminado Canal Erie. Tal era la manifestación del poder de Dios en la obra de Finney que los comerciantes de todo el distrito muchas veces cerraban sus puertas para asistir a las reuniones. En sus giras de iglesia a iglesia, grandes multitudes seguían a Finney.

Charles Hambrick-Stowe, un biógrafo de Finney, observa: "Muchos llegarían a decir que fue el más grande avivamiento local en la historia de los Estados Unidos".7 Citando a Beecher, continúa: "El avivamiento a escala nacional despertado por Rochester fue 'la mayor obra de Dios, y el más grande avivamiento religioso que el mundo jamás ha visto en tan corto tiempo'". 8

La campaña en Rochester también unió a los creyentes respecto de dos importantes asuntos sociales: temperancia y la abolición de la esclavitud. Ambos tendrían muy amplias implicaciones.

Escritura Y EnseÑanza

En 1832, el fuego del avivamiento comenzó a desvanecerse y Finney asumió un pastorado en Nueva York. En 1835, el recién fundado Oberlin College (Ohio) lo invitó a ser su primer profesor de teología. Finney tenía cuarenta y tres años de edad y estaba agotado. En gran necesidad de descanso y con el sentir de que estaba ocurriendo un cambio en el ambiente espiritual, aceptó. Por el resto de su vida se dedicó a dictar clases en Oberlin y a conducir campañas en varios lugares, como en Nueva York, Boston, e Inglaterra.

Hasta entonces, Finney se había dedicado al evangelismo. Como no tenía obras publicadas, sus suposiciones teológicas eran relativamente desconocidas. Todo esto cambió en 1835, cuando Finney publicó sus Lectures on Revivals of Religion . En un resumen del contenido, Nathan Hatch escribe: "Finney lanzó una virulenta crítica de la ortodoxia calvinista, tirando a matar el sistema calvinista. Negó la implícita autoridad del saber, se burló de la impotencia de los cuidadosamente escritos sermones... y condenó el distante y elegante estilo de los ministros educados. Clamó contra la burocracia eclesiástica, particularmente las sutilezas teológicas y la caza de herejías que había llegado a caracterizar el coto presbiteriano... Finney pedía una revolución copernicana para que la vida religiosa se centrara en el público. Despreciaba el estudio teológico formal".9

El problema consistía en que Finney escribió Revivals of Religion [Avivamiento de religión] cuando todavía era un ministro presbiteriano ordenado. Esto puso al descubierto su oposición a la teología de su propia denominación. Además, sus obras posteriores confirmaron que él creía en la posibilidad de una vida santa y sin pecado para los recién conversos, la negación de la imputación del pecado y la culpa de Adán, la habilidad humana de crear para sí una nueva naturaleza, el rechazo de la Expiación sustitutiva, y el poder de fabricar un avivamiento mediante ciertos métodos. En otras palabras, negó grandes secciones de la Confesión de Westminster que había jurado mantener. Él y Asa Mahan (1799-1889), el presidente de Oberlin College, más adelante compilaron estas ideas en lo que se conoce como "Teología Oberlin".

En 1837, sintiendo la presión de sus colegas presbiterianos, renunció a la denominación presbiteriana y se afilió a los congregacionalistas.
En 1851, bajo presión, Mahan renunció a la presidencia de Oberlin y la facultad con voto unánime pidió a Finney que asumiera ese cargo. Tenía entonces cincuenta y nueve años de edad. Finney mantuvo la presidencia hasta 1866, cuando renunció debido a su avanzada edad. Pero siguió dedicándose a la evangelización, y a la enseñanza en Oberlin, hasta su muerte en agosto de 1875.

El Ministerio De Finney

El ministerio de Finney fue único. En un tiempo cuando casi todos los pastores leían sus sermones, Finney predicaba sin notas, y generalmente sin prepararse. Se levantaba a hablar según el Espíritu lo inspiraba. Más adelante, se valió de un sencillo bosquejo para sus prédicas.

Finney despreciaba la preparación formal. A veces era criticado por su estilo de predicación tajante y sentenciosa.

Finney practicó muchas novedades. Como no creía en el pecado original, suponía que el hombre puede arrepentirse y volverse a Dios sin intervención sobrenatural. Por lo tanto, cualquier medida que pudiera provocar una decisión por Cristo era justificada. Caracterizaban su obra los llamados al altar, la práctica de orar públicamente por los inconversos que estaban presentes, y la exigencia a tomar una decisión inmediata de seguir a Cristo.

Aunque los metodistas, y algunos bautistas, ya habían estado practicando estos métodos, Finney los popularizó. Siguen en uso hoy. Como señala Murray: "Lo que sucedió allí [en la Nueva York occidental bajo Finney] llegó a marcar un hito en la historia evangélica, y trajo entre los líderes que también profesaban fe en la obra del Espíritu Santo, la primera gran controversia respecto del significado del avivamiento".

A su favor se dirá que Finney también motivó las aplicaciones sociales del evangelio. Finney, Mahan, y sus seguidores fueron algunos de los primeros líderes en el movimiento que abogaba por la abolición de la esclavitud. También asumió una firme postura contra la orden masónica.

La TeologÍa De Finney

Finney fue un muy franco pelagiano. Sus otras creencias teológicas, que ya hemos mencionado, revelan su repugnancia a la preparación teológica. Un historiador resume así la teología de Finney: "El concepto de que un hombre no regenerado es gobernado por una naturaleza caída no tenía sentido... Una decisión de la voluntad, no un cambio de naturaleza, era todo lo que se requería para ser convertido... Si la conversión era el resultado de la decisión del pecador, y si era responsabilidad del predicador inducir esa decisión... entonces cualquier medida que llevara al inconverso hacia el punto de una instantánea y absoluta conversión tenía que ser buena".11

Estas ideas eran contrarias a la ortodoxia de la época, que la mayoría había aceptado desde que el Mayflower arribara en Plymouth Rock en 1620.

¿De dónde sacó Finney estas ideas? Casi todos los historiadores señalan la influencia de Nathaniel William Taylor (1786-1858), profesor de teología en Yale. Los puntos de vista de Finney eran casi idénticos a los que se hallan en la "Teología New Haven" de Taylor, también denominadas la "Nueva Teología".12 "La voz era de Finney" —expresa Murray—, pero "el pensamiento era de Taylor".13 O, como lo expone Nathan Hatch: "Las abstracciones de la teología New Haven de pronto habían cobrado vida en el burdo y animado fanatismo de las Nuevas Medidas [de Finney]".

A la larga, la teología New Haven, popularizada por Finney, produjo división. En 1838, los presbiterianos se dividieron en la Antigua Escuela y en la Nueva Escuela. La primera representaba la tradición teológica que descendía de la Reforma hasta los Puritanos. La última expresaba la nueva teología de Taylor y Finney.

Fortalezas De Finney

Los muchos puntos fuertes de Finney explican la manera poderosa en que Dios lo usaba. Una de sus fortalezas era su vida de oración. Era un hombre que oraba intensamente y por largas horas, una disciplina que necesitan los pastores. Finney pensaba que podía producir avivamiento mediante ciertos métodos, pero su vida de oración fue el mayor factor contribuyente. A menudo pasaba horas en oración, tanto antes como después de sus reuniones de avivamiento.

Su segunda fortaleza era la gran unción del poder del Espíritu Santo que descansaba sobre él. Cuando predicaba, los oyentes solían quedar en completo silencio. Luego llegaban a un profundo, prolongado, y penetrante sentido de pecado, lo cual resultaba en una gran conversión a Cristo, algo que por medios humanos era imposible explicar.

La tercera fortaleza de Finney era su ética laboral. Cuando conducía una campaña trabajaba dieciséis horas al día, siete días a la semana. Después de tan intenso esfuerzo, cada verano pasaba varias semanas en Nueva York, en la granja de sus suegros, para recuperar las fuerzas.

En cuarto lugar, el celo evangelístico de Finney no tiene precedentes. Amaba a la gente y se entregó desmesuradamente para que fueran salvos.


Debilidades

Finney también tuvo debilidades que limitaron un prolongado servicio a la Iglesia, y en ciertos casos provocaron mucho daño entre los de poco criterio.

La primera fue su mentalidad de "llanero solitario": solamente yo y mi Biblia. Para Finney, la teología y la historia de la Iglesia eran territorio que no le interesaba mucho. Debido a esto, muchas veces era imposible enseñarle algo y no se dejaba corregir. (Hemos notado su indisposición de escuchar a sus mayores en la Conferencia de New Lebanon el verano de 1827.)

Por ejemplo, Finney escribió: "Hay mucha ignorancia en las iglesias respecto al tema de los avivamientos... Muy pocos tienen buen conocimiento del tema".14 Pero, desde 1790, se han suscitado grandes avivamientos en Norteamérica e Inglaterra. Probablemente el mayor avivamiento en la historia, el Gran Despertamiento, tuvo lugar bajo Whitefield, Edwards, y Wesley en los años 1740. Ignorando estos recientes sucesos, Finney supuso que él era el primero en comprender de veras el avivamiento.

"Finney comenzó su propia búsqueda religiosa — anota Nathan Hatch — , al negar la fuerza de la herencia de autoridad religiosa. Confiaba en su propio iluminado razonamiento, aunque no contaba con instrucción teológica".15 Esta postura lo excluyó de la histórica confesión cristiana en muchos de los importantes aspectos doctrinales. Ya hemos mencionado algunos de éstos.

Su segunda debilidad, que tiene mucho que ver con la primera, era la elevación de la razón por encima de la revelación. Finney exigía que muchos misterios bíblicos fueran traducidos a fórmulas racionales humanas. Finney luchaba por "ajustar las verdades del cristianismo a un tan armonioso sistema de pensamiento que no se violara los dictámenes de la razón — observa Murray — . Esto, como muchas veces dijo, era (después de la conversión de almas) la gran meta de su vida".16 Finney no podía aceptar misterios, como la congruencia de la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre.

LeCCIONEs

Podemos aprender muchas lecciones de la vida de Finney. Primero, Dios se complace en usar vasos imperfectos. Dios perfeccionó su poder mediante las debilidades de Finney (2 Corintios 13:4). Esto debiera alentar a cada pastor. A pesar de las imperfecciones de Finney, Dios se complació en hacerlo su instrumento. A pesar de nuestras imperfecciones, Él se valdrá también de nosotros.

Segundo, necesitamos discernimiento. El poder sobrenatural de Dios no significa que aprueba todo lo que el hombre cree o hace. Dios ungió a Sansón aunque durmió con prostitutas filisteas. Dios ungió y amó a Charles Finney aunque rechazó la verdad del pecado original y de la Expiación sustitutiva.

Pero también es cierto lo opuesto. Los fracasos de un hombre no impiden que Dios obre por medio de él. Balaam era idólatra, pero Dios habló proféticamente por medio de él. Aprendemos de Finney a no rechazar el poder de Dios manifestado en un hombre sólo porque su vida o su doctrina sean imperfectas.

Tercero, nuestras suposiciones teológicas determinarán nuestra práctica. La teología New Haven de Finney determinó sus métodos evangelísticos. Él enfatizó demasiado el lugar de las decisiones humanas porque rechazó la verdad del pecado original. Su alta estima del hombre gobernó sus prácticas evangelísticas. De la misma manera, nuestras suposiciones teológicas determinan nuestras prácticas.

Cuarto, sea humilde. No sea un "llanero solitario". Lea la historia de la Iglesia y aprenda de ella. Estudie la teología de grandes pensadores del cristianismo, como Agustín, Calvino, Lutero, y Edwards. No se decepcionará, porque...

Dios escribe la Historia.

LAODICEA Apocalipsis 3:14

Publicado por Daniel Lopez | Etiquetas: | Posted On at 10:49



Oíd pueblo pues con tristeza escribo lo que ha acontecido a la hija de Sion (la iglesia actual) su estado actual (el espiritual) es de puras ruinas como Jerusalén en tiempos de Nehemías, me dirán unos pero "muchas iglesias son multimillonarias" y el Señor les dice: he aquí el AMEN, el testigo fiel, el principio de la creación de Dios dice esto: Yo conozco tus obras que ni eres frio ni caliente ¡ojala fuese frio o caliente! Pero por cuanto eres tibio y no frio ni caliente, te vomitare de mi boca. Porque tú dices: YO SOY RICO,Y ME HE ENRIQUECIDO, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que eres un desventurado, POBRE, CIEGO, y desnudo.

¿COMO ES POSIBLE que hallamos caído tan bajo la iglesia duerme ciertamente, digo esto con referencia a al video de arriba tomado de una de las iglesias de la ciudad ya lo que pude ver el pasado domingo en el “concierto” de Marcela Gándara.

Hace poco fui a uno de los "conciertos o no no fue un culto". No, tristemente digo que era un concierto donde una cantante muy bien intencionada y mucha de la juventud casi-cristiana me hizo recordar a SAUL, cuando Jehová le dijo: ve pues y pelea contra Amelec pero no tomes nada, pero que sorpresa cuando volvía y tras el bramido de animales que debían haber muerto conforme al mandato de Jehová, pero cuál fue su EXCUSA “es para sacrificarlo a Jehová” a lo que Samuel le respondió: ¿Se complace mas Jehová tanto en los holocaustos y victimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová.


¡Uff hay esta! Obediencia antes que sacrificio, entonces será el sacrificio GRATO OLOR FRAGANTE ANTE JEHOVA. Pero este domingo solo vi sacrificio de desobediencia jóvenes saltando frenéticamente, desorden y al unisonó gritaban: ¡Marcela, Marcela, Marcela¡ y nadie hizo nada, ni PASTOR, ni “MINISTROS DE ALABANZA” , lo que vi fue muy triste ante los ojos del Señor y un santo odio por ver la casa del señor convertida en un pateadero para parranderos .



Pasando estoy por un tiempo de dolor de parte del Señor por su pueblo y ese día con dolor pude ver cuanta ceguera, y pecado había en ese lugar en vez de iglesia, había un concierto cualquiera, no veía reverencia, ni un gloria Dios, ni lagrimas ni arrepentimiento ni adoración al Señor. Veía una iglesia llena de jóvenes todos con una HISTERIA hacia el cantante extrema, en lugar de alabanza era un desorden total, y la EXCUSA era es para sacrificarlo al Señor,
La pregunta es ¿Qué Señor? ningún sacrificio es aceptable al señor cuando no hay verdadero arrepentimiento, si no se vuelven a Dios seguirán adorando al becerro de oro, seguirán en pos de los ungidos músicos que solo hacen de Aarón llevando al pueblo en pos del becerro de oro, no saben que la palabra dice: Y cuando digan hay esta el Cristo no valláis en pos de el, y esto no solo se refiere a los falsos cristos, puesto que la palabra Cristo en el original griego es ungido también se refiere a miles de cantantes, supuestamente ungidos que llevan al pueblo a adorar al becerro de oro, muchos de ellos fueron ungidos en un tiempo pero les ha pasado como paso a Aarón le han dado al pueblo lo que el pueblo quería y no lo que Dios quiere. Iglesia recibe el colirio en tus ojos pues ¿cómo es posible pagar para entrar a la iglesia? 20 y 50 VIP para según a adorar a Dios eso es dar al becerro de oro, como es posible que hayan hecho de la alabanza un MERCADO DE IDOLOS, como es posible que hayan hecho de la casa de Dios un centro de atracciones con luces y espectáculos y programas y más programas, pastores la biblia dice: El señor juzgara a su pueblo ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo!

NO os engañéis Señor no puede ser burlado, el que hizo el ojo no verá, el que hizo la boca no hablara, pero el profeta a callado y el pastor se ha desviado no hay corrección en el pueblo, todo lo que oyes es paz y paz cuando no hay paz y sin verdadera profecía el pueblo se ha vuelto loco e ignorante.

Solo vi ese día una iglesia mimada amando los placeres del mundo, ciega pobre y desnuda sin visión espiritual, sin las riquezas de la gloria de Dios pues han amado la gloria del hombre, y desnuda a causa de su pecado. Ese día vi el cumplimiento de Apocalipsis 3:14 Tú dices soy rico tengo la iglesia full llena no cabe nadie, ¿pero? Les enseñas el evangelio completo, enseñas al pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano como dice Ezequiel 44:23 Y enseñaras a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñaran a discernir entre lo limpio y lo no limpio.


Solo vi ese día una muchedumbre histérica brincando y saltando adorando al cantante pero no se les enseña cual es el sacrificio que agrada a Dios, y así como LAODICEA viven en ceguera no aceptando reprensión, pero amando las lisonjas; discernid el tiempo atalayas pues Dios nos está llamando a la torre, es tiempo de guerra y no de paz, pero tristemente la iglesia duerme.

Hace poco oi que mitad de la iglesia está preparada y otra mitad no y es cierto pero ni aun la que dice estar preparada lo está, pues ella piensa que va partir y la otra parte se quedara pues déjenme decirle que hasta que todos iglesia, no nos levantemos a restaurar los muros caídos, hasta que no seamos bautizados en sufrimiento hasta que todos no llevemos las marcas del maestro hasta que no haya una diferencia tangible entre los que siguen al cordero donde quiera que va y los que siguen sus propios intereses ególatras, hasta que no demos nuestras vidas para que la iglesia que no está preparada entre en el gozo de su Señor no podemos partir, y luego uno será tomado y otro será dejado.

Tristemente la iglesia no se da cuenta de su estado y muchos de sus pastores están ciego, van de mal en peor, y no quieren oir, pero cuando venga la destrucción repentina a sus vidas y vean que las palabras de aquellos profetas y pastores no le ayudaron entonces se volverán al Señor y oirán la palabra de aquellos siete mil que están en el secreto de Jehová que no doblaron sus rodillas ante Baal ni el becerro de oro, es hora de que se levanten los Elías los Nehemías aquellos que gritaran con voz de trompeta:


SANTIDAD A JEHOVAAAAAAAAAAAA¡¡¡¡¡¡¡¡

















Publicado por Daniel Lopez

El evangelio del humanismo-Andrew strom

Publicado por Daniel Lopez | Etiquetas: | Posted On at 8:44



¿Qué es humanismo? Nos rodea por todas partes. Es el credo espiritual dominante de la mayoría de la sociedad occidental. Prolifera en los medios, en la educación, en la medicina - por todas partes. Y tristemente, ha infiltrado la iglesia a gran escala. En el pensamiento humanista, EL HOMBRE es el centro de todo, en vez de Dios. Todo gira alrededor del HOMBRE y como hacer que sea feliz. Hablar acerca del PECADO hace que la gente se sienta infeliz y culpable - por tanto es "equivocado" "juzgarles" al predicar contra el pecado. El humanismo es muy tolerante. "Ellos no hieren a nadie", dice. "Que hagan lo que desean". De hecho, la TOLERANCIA y la FELICIDAD DEL HOMBRE son las grandes mantras del humanismo. Entonces, ¿de qué manera ha invadido esta filosofía astuta la iglesia? - Bueno, cada vez que Ud. escucha a un evangelista que suena como un aviso comercial en la tele, Ud. está siendo testigo de la invasión del humanismo. Ud. escuchará cosas como: "Dios quiere dar a USTED una vida excitante. Dios quiere bendecir a USTED. Dios quiere quitar todos sus sufrimientos y darle una vida feliz." - Por supuesto que hay una verdad en esto. Pero lo que sucedió, es que el ENFASIS ha cambiado desde "salvación del pecado y del juicio" hacia "Dios quiere que Ud. sea feliz y bendecido". El enfoque ya no está en el hecho de que nuestros pecados ofienden a un Dios santo, y que la CRUZ es el único remedio. En cambio, el mensaje es más como un comercial para crema dental - usando a Jesús como un medio para dener una vida feliz y exitosa. El es visto como un medio para nuestros fines egoístas. Todo gira alrededor de "¿Qué beneficios puedo obtener de ello?"

Como ha aprendido la industria de publicidad, hay mucho dinero y éxito en "eliminar lo negativo" y enfatizar solamente las cosas positivas y felices. Y muchos predicadores hoy parecen simplemente seguir esta corriente humanista - predicando principalmente "bendiciones y gracia", y olvidándose de la convicción del pecado y del "tomar su cruz". Porque no queremos ofender a nadie, ¿no cierto? Pero Jesús y los apóstoles no fueron así. Ellos predicaban "pecado, justicia y juicio" en una manera muy directa y punzante. A menudo es claro que los oyentes fueron muy ofendidos - como con los profetas antiguos. Ellos predicaban un arrepentimiento verdadero, "contar el precio" y la pérdida de todas las cosas. Pero en muchas iglesias hoy, esta clase de discurso causará que nunca más volverán a invitarle. Y así la iglesia se vuelve abierta para el engaño. Dios no se preocupa por la felicidad del hombre en primer lugar. El está mucho más preocupado por nuestra SANTIDAD. Pero para muchos predicadores, "Gracia y bendiciones" son la receta para el éxito. Y muchos caminan ahora por este camino ancho y seductor. Un buen número de ellos han incluso aprendido a levantar su voz en una manera que Ud. PIENSA que están predicando de manera poderosa y desafiante. Pero cuando Ud. examina qué están diciendo realmente, normalmente es solo la fórmula de "bendiciones y emoción". La iglesia que se alimenta de una tal dieta de "azúcar y basura", pronto se volverá terriblemente "gorda" y tibia.

El apóstol Pablo escribió: "Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oir, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias" (2 Tim.4:3). Nunca había un tiempo en la historia cuando esta Escritura se cumplió de manera más abierta que hoy. Tenemos MONTONES de maestros "divertidos". Tenemos conferencias sin fin. Tenemos a cualquiera dando cosquillas a los oidos de los cristianos y recibiendo buen pago por ello. Si les quitaramos la habilidad de causar "comezón de oir", la mitad de los predicadores (¡y profetas!) en Estados Unidos perderían su negocio de la noche a la mañana. Ellos se quedarían sin nada que decir. Ellos pasan casi todo su tiempo predicando de manera "agradable" y "emocionante" a los cristianos ingenuos que felizmente pagan su entrada, Y su ofrenda, Y su segunda ofrenda, Y DESPUËS compran el juego de cassettes por una cuota exorbitante.

Entonces ¿qué hará Dios acerca de ello? - Lo que El siempre hizo. El va a encontrar a algunos "nadies" escondidos en alguna parte, y los pondrá al otro extremo del desierto por el número apropiado de años, y los entrenará para que sean una compañía de "Juan Bautistas" para un tiempo como este. Y en el momento apropiado, ellos aparecerán de la nada, hablando una palabra penetrante e intransigente: "¡Arrepiéntanse!" - Así fueron los Finneys y Wesleys y Whitefields del pasado. La historia de los avivamientos es la historia de los profetas de Dios que aparecen en Su tiempo divinamente señalado. Siempre me gustaba esta cita de A.W.Tozer:
"Dios siempre tenía Sus especialistas cuya preocupación principal fue el quebrantamiento moral, la decadencia en la salud espiritual de la nación o de la iglesia. Tales hombres fueron Elías, Malaquías, y otros de su tipo, que aparecieron en los momentos críticos de la historia para reprender y exhortar en el nombre de Dios y de la justicia... Un tal hombre era inclinado a ser drástico, radical, posiblemente a veces violento, y la multitud curiosa que se juntaba para verle obrar pronto le acusaba de extremo, fanático, negativo. Y en cierto sentido tenían razón. El fue sin doblez, severo, sin temor, y estas eran las cualidades que las circunstancias exigían. El ofendía a algunos, atemorizaba a otros, y enajenaba a un buen número; pero él sabía quien le había llamado y a qué fue enviado. Su ministerio estaba dirigido a la emergencia, y este hecho le marcaba como diferente, un hombre aparte."

El humanismo es en muchas maneras el "enemigo desapercibido" que está apoderándose de la iglesia hoy. Es un "evangelio del egoísmo" que nos está infiltrando con sutileza y astucia. Y a la gente les gusta. Les gustan hombres que saben hacerles reir, y evitan a aquellos que les hacen llorar. La filosofía dominante del occidente se está volviendo igualmente dominante en la iglesia. ¿Pueden encontrarse hombres y mujeres que se atreverán a "levantar una bandera" contra esta seducción ultra-popular, y predicar la verdad? ¿Existen predicadores que se atreverán a ofender a los hombres si fuera necesario, pero a Dios nunca? El momento tiene que llegar cuando se encuentren nuevamente tales profetas. Estoy orando que sea pronto, porque estamos realmente en una emergencia - tan mal o peor que muchas que eran antes. ¡Que se levanten los Juan Bautistas!

¿Nuestro sistema religioso mata a la gente? Andrew Strom

Publicado por Daniel Lopez | Etiquetas: | Posted On at 8:29


¿Nuestro sistema religioso mata a la gente?

Últimamente hice una mirada larga, profunda, al estado de la iglesia occidental, y cuan malas las cosas realmente están. Y llegué a la triste conclusión que el sistema religioso actual realmente "mata" a la gente. Es el mismo "sistema" que hace esto. Está organizado en una manera que realmente IMPIDE a millones de personas que entren al reino. Y por tanto, ¿no podemos decir que este sistema realmente envía a MILLONES al infierno?

Sé que es muy radical decir esto. ¿Pero no es una conclusión justificada? Más de 100 millones de personas asisten a la "iglesia" cada semana en Estados Unidos. ¿Pero cuántos de ellos caminan realmente en el Reino? ¿Cuántos son salvos de verdad? ¿O cuántos están rumbo al INFIERNO porque están encerrados en un sistema donde nunca se les enseña las cosas BÁSICAS Y ESENCIALES del cristianismo del Nuevo Testamento?

El sistema religioso es una prisión que destruye millones de personas. La mayoría de ellos ya no escuchan ni la prédica del EVANGELIO BÁSICO. Si los apóstoles originales escucharan lo que hoy se considera el "evangelio", estarían horrorizados. Estoy convencido de que hay millones de personas NO SALVOS en absoluto, que están sentados en nuestras iglesias cada semana. Y la mayoría de ellos están más allá de nuestro alcance. Están encerrados en un sistema donde NUNCA escucharán la verdad.

Tengo que admitir que aun el sistema pentecostal/carismático (que es mi propio trasfondo) está tan mal como los otros. En algunas áreas incluso es peor. A multitudes de personas se les dice que están bien, cuando claramente no lo están. Son alimentados con verdades a medias y envueltas en azúcar. ¿Cuántos están realmente bien con Dios o caminan cerca de El? ¿No es cierto que muchos de ellos no son "salvos" en absoluto?

Es claro para mí que tenemos que emprender una "guerra" en su favor. No contra personas, pero contra las mentiras que los mantienen encerrados. "Nuestra lucha no es contra sangre y carne". Son las mentiras y los engaños que tenemos que combatir. La Verdad los hará libres.

Necesitamos que las personas se arrepientan profundamente del pecado. Necesitamos ver el "temor del Señor". Necesitamos poner buenos fundamentos en las vidas de las personas. Y necesitamos ver libertad, y el caminar en profunda comunión e intimidad con Dios. Necesitamos ver el cristianismo pleno del Nuevo Testamento, el "cristianismo según Romanos 8", donde la gente camina ante Dios "sin conocimiento de pecado presente" - una conciencia totalmente limpia delante de El. Y cuando estas personas se reúnen y tienen comunión unos con otros, es verdaderamente el "Cuerpo de Cristo". El "sistema religioso" es un obstáculo ante todo esto - a menudo incluso la religión actual del "evangelio pleno". Mantiene a la gente saturada de verdades a medias, y de un "cristianismo a medias". Una mentalidad de "asiste a la iglesia los domingos, y estarás bien". Esto realmente tiene que desaparecer. Y entonces es tiempo para la guerra. Es tiempo de luchar por esta gente, con cada onza de verdad que poseemos. Es tiempo para derribar las mentiras y sacar al pueblo de Dios a la luz. La religión los mata. "Deja ir a mi pueblo."

Últimamente, vez tras vez vino a mi mente el término "Movimiento de protesta", mientras yo meditaba sobre lo que siento que Dios hará. Es interesante notar que durante la Gran Reforma, aquellos que se pusieron del lado del nuevo movimiento de Dios fueron conocidos como "protestantes". Esto fue apropiado, porque lo que Lutero clavó en la puerta en Wittenberg fueron esencialmente "95 protestas" contra el estado de la iglesia y las cosas que la iglesia promovía. Incluso existía en aquellos días un sistema para obtener dinero, auspiciado por el papa, donde la gente podía "redimir a sus familiares del purgatorio" al pagar grandes sumas de dinero. Este fue el asunto que finalmente empujó a Martín Lutero sobre la línea. Y así empezó la "protesta".

Hace años, un amigo me relató un sueño o visión que él tenía y que le parecía que estaba relacionado con el movimiento venidero de Dios. El vio un grupo de personas "protestando" con pancartas y señales, marchando alrededor y gritando sus lemas, etc. De repente él se dio cuenta de que esta gente estaba protestando contra el ESTADO DE LA IGLESIA. Y ellos no eran "rebeldes" o algo parecido. Ellos eran siervos de Dios, y Dios estaba detrás de esta protesta. Ellos protestaron a alta voz contra el estado de la iglesia, para que todos lo escucharan. Fue bastante notable.

Estoy convencido de que está surgiendo un nuevo movimiento "profético" que tiene este aire de "PROTESTA". Este movimiento será tosco y directo y MUY RUIDOSO. Tendrá una causa para luchar, y hará MUCHA BULLA de ello. Su causa consistirá en ver que la iglesia del Dios Viviente se convierta en lo que debería ser, en vez de esta cosa enfermiza que ha sido hasta ahora. En lamentar sobre los falsos compromisos y la corrupción que vemos por todas partes. Porque yo creo que Dios mismo "PROTESTA" contra el estado de la iglesia actual. El no puede soportar que ella quede en la condición actual. Porque Dios no puede vivir con una iglesia tibia.

Aun muchos en el "movimiento profético" parecen no darse cuenta de lo que yo creo que es claramente el papel del profeta al iniciar un "gran cambio". Esto es lo que entiendo de parte de Dios:
El gran "TEMBLOR" de la iglesia vendrá cuando los verdaderos profetas se levanten y HABLEN LA PALABRA DE DIOS. Es de importancia crítica que ellos abran su boca y HABLEN una palabra que traspasa los corazones - los 100% de la Palabra de Dios, no reteniendo nada. Es este acto en sí mismo, que iniciará el tremendo "TEMBLOR" que fue anunciado. Que se levanten los Elías de Dios. Que los profetas del arrepentimiento vengan adelante. Que empiece el "movimiento de protesta".
¿Quién lamentará sobre la enfermedad?

Hace poco leí un artículo bien investigado acerca del número de AVIONES privadas que tienen muchos de los predicadores y ministerios de punta en América. Algunos de ellos cuestan 3500 dólares al día solo para su mantenimiento. Y para comprarlos costaron millones de dólares. Muchas de estas personas liven en lujos y derroches - pagados por ofrendas (a menudo enviadas por enfermos y viudas que miran sus shows en la televisión).

Ahora, todo el tiempo se nos dice que "no juzguemos" estos ministerios. "No toques al ungido de Dios", dicen. Y la mayoría de nosotros hacemos lo que nos dicen. Nos quedamos sentados en silencio y permiten que todo esto suceda, porque sería "un espíritu crítico" y "falta de amor" hablar en contra. ¿¿PERO QUÉ DICE DIOS?? ¿Qué es del hecho de que Dios está siendo burlado, y públicamente insultado, por el estilo de vida de estos predicadores? ¿Qué del hecho que esto presenta un EJEMPLO TERRIBLE par la iglesia entera?

Creo que el tiempo ha llegado para PROTESTAR a voz alta. Esta "levadura" está leudando la masa entera. está infectando todo. No creo que alguno de los líderes del Nuevo Testamento hubiera permitida que estas cosas sigan sin desafiarlas. Ellos hubieron hablado - aun al costo de sus vidas y ministerios. Y nosotros tenemos que hacer lo mismo. Es tiempo que esta PROTESTA empiece - estoy convencido de ello. No podemos permitir que esta gente deshonre a Dios de una manera tan abierta. Es enfermizo, y nos afecta a todos, si queremos o no.

Que se levanten las voces de los profetas. Que se escuchen los truenos de Dios. El viene a "limpiar Su casa". Que tiemble todo lo que es falsificación. La bandera de PROTESTA debe ser alzada - sin demorar.
La hora de la guerra

Más y más me estoy convenciendo de que estamos en una hora de MOVILIZACIÓN y batalla agresiva. No debemos mantenernos sentados y "dejar que las cosas sucedan". Debemos forjar nuestras hoces en lanzas y nuestros azadones en espadas ("la espada del Señor"), y debemos combatir al enemigo como nunca antes. Las Escrituras nos dicen que "desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los VIOLENTOS lo arrebatan." ¿Eres TÚ violento, mi amigo? ¿O estás pasivo y aniquilado por un fatalismo que dice: "Que será, será"? Esto no es cristianismo verdadero. El verdadero cristianismo fue siempre GUERRA y batalla y el enfrentamiento de ejércitos. Entonces, ¿eres "violento" o no? Solo los VIOLENTOS tomarán el reino en esta hora. Dios ha hablado esto por años.

Algunos de los que leen esto han estado "esperando" por tanto tiempo que para salir de su "modo pacífico" necesitarán un rayo y un "temblor" mucho más fuerte de lo que es saludable. Es tan triste que no solamente las IGLESIAS necesitan un buen temblor, ¡sino algunos de nosotros así llamados "tipos de avivamiento" también!

A aquellos que dicen que debemos "seguir esperando", les pregunto: ¿Cuándo terminará la espera? ¿Cuando generaciones enteras se habrán perdido? ¿Cuando millones y millones que están sentados en nuestras iglesias, serán arruinados por toda la eternidad? ¿Cuándo los homosexuales y travestidos y los de la "Nueva Era" habrán vencido de tal manera que poseerán las puertas de nuestras ciudades? ¿Debe el diablo "tomar a los más jóvenes" para siempre?

Me gusta el pasaje de la historia de David y Goliat que dice: "Y David habló a los que estaban junto a él, diciendo: ¿Qué se hará al hombre que venciere a este filisteo, y quitare el oprobio de Israel?" (1 Sam.17:26). Y sin armadura y con solo cinco piedras lisas, David CORRIÓ DE FRENTE contra el filisteo, para ver la venganza de su Dios, y ver quitado el oprobio de su pueblo.

Escuchamos mucho últimamente acerca de personas "con un corazón como David". Déjeme decirle que David fue un hombre de GUERRA. Un hombre de "violencia". Un hombre de acción. El no se contentará con que Dios sea avergonzado públicamente. ¿Me pregunto dónde el Señor encontrará a sus "Davides" hoy?

Vivimos en una de las horas más oscuras en la historia de nuestro planeta. "Como fue en los días de Noé y Lot", declara la Escritura, y así se vuelven las cosas rápidamente. Entonces, ¿dónde está la luz que brilla en la oscuridad? ¿Lo eres tú? ¿Lo soy yo? ¿O seguimos durmiendo? Algunos de nostros hemos estado esperando por 20 años para que llegue "el tiempo apropiado" (me incluyo a mí mismo aquí). ¿No actuaremos nunca en absoluto? ¿Seguimos la corriente, excusando nuestra falta de urgencia con que estamos "esperando al Señor"? ¿Se nos aceptará con un razonamiento tan débil en la corte de Dios?

Hay una batalla ahora mismo. La batalla nunca cesó. Es la batalla por los corazones y las almas de los hombres. Que los "espectadores" y mirones inútiles abandonen el campo. Que se retiren los que no tienen valor ni urgencia ni carga. Es tiempo para que los "valientes de Dios" pasen adelante. Ya es tarde, pronto llegará la hora cuando nadie puede obrar. "En tiempo y fuera del tiempo", dice Pablo, y es tiempo que escuchemos estas palabras. Si alguna vez fue la hora de los "300 de Gedeón", es ahora.

Hace años, Dios me habló estas palabras: "EL QUE SE ATREVE, VENCE." No es suficiente simplemente orar. Muchos han orado y todavía no han tomado el reino. Y tampoco es suficiente profetizar. Muchos han traído "palabras" sin fin, pero el reino no está tomado. La frase "El que se ATREVE, vence", es el lema de la SAS británica - hombres de acción que operan detrás de las líneas enemigas y que se deleitan en coraje y espíritu de combate. Así será también el gran ejército de Dios en los últimos tiempos.

Si Ud. no puede soportarlo, retírese y no haga nada. Nadie se dará cuenta. Pero que los poderosos de Dios se levanten en esta hora. Que vengan adelante los que han sido preparados por Dios en las cavernas y en los desiertos. Ud. esperó por un toque de trompeta. ¿No lo escuchó? Que los poderosos ciñan sus lomos. Prepárese para la guerra. Que los ejércitos del enemigo tiemblen. Brazo del Dios Viviente, ¡toma fuerza! El Señor de los ejércitos está por levantarse y esparcir a Sus enemigos. ¿No puede Ud. sentir la sangre en el aire?