David Smithers Los nuevos pioneros del avivamiento

Publicado por Daniel Lopez | Etiquetas: | Posted On miércoles, 27 de enero de 2010 at 7:06




Para animar a la siguiente generación de incentivadores de avivamiento, que mantengan su rumbo.

Publicado en inglés en http://www.watchword.org/smithers/new-pioneers-of-revival-encourag.htm

Mientras manejaba con mi carro hacia la ciudad hace unos días, de repente llegué a un tramo muy ocupado de la pista, que estaba en construcción. Uno por uno, los carros delante de mí esperaban su turno para pasar por este tramo estrecho. Muchos de ellos, tan pronto como encontraron un desvío, se apartaron de su rumbo para encontrar una ruta más suave. El tramo de carretera por delante estaba muy áspero, lleno de huecos, pero seguía abierto para el tránsito y era definitivamente la ruta más directa hacia la ciudad.

De repente empecé a reflexionar acerca del estado de la iglesia moderna. Muchos cristianos están siendo seducidos por las "pistas asfaltadas" de un cristianismo cómodo y agradable - a expensas de su llamado personal y de su destino original. Tan solamente la vista de aquella carretera áspera significaba "RIESGO" para muchos choferes en aquel día. Nos amenazaba con el riesgo de la incertidumbre, la incomodidad, e incluso el riesgo de peligro físico.

Mientras yo esperaba mi turno, otro pensamiento llegó a mi mente. "Todas las pistas asfaltadas de la iglesia moderna llevan solamente a lugares donde todos ya hemos estado antes." Estos letreros coloridos de iglesias a menudo nos desvían de los lugares donde se hace el trabajo pionero de Dios. Una vez que la construcción está levantada, el movimiento del cielo y de la tierra ya pasó.

¿Por cuánto tiempo continuaremos viajando por estas mismas pistas viejas, previsibles, aburridas, mientras las promesas de Dios nos suplican a entrar en un movimiento fresco del Espíritu Santo? Todavía hay tanto de la presencia y del poder de Jesucristo, que es fácilmente disponible, pero nadie lo toca. ¡Dios no se queda parado! Aun ahora, El está escogiendo y buscando a una NUEVA generación en la iglesia, que esté dispuesta a correr riesgos extremos para REDESCUBRIR el camino hacia la santidad y el poder del avivamiento. ¡Dios está levantando una nueva generación de pioneros del avivamiento!

Joven, ¡anda a descubrir tierras nuevas!

El llamado a buscar avivamiento, es un llamado a ser un pionero. Un pionero de avivamiento intenta redescubrir lugares nuevos y olvidados en el Espíritu. Los busca de manera valiente y a veces ingenua. Instintivamente, los pioneros desafían a la iglesia moderna, a ir a lugares donde nunca fue, lugares que hace tiempo fueron olvidados, y escondidos debajo de décadas de tradiciones hechas por hombres, y debajo de la decadencia espiritual. Los pioneros desafían a otros a soñar y a confiar en Dios que El hará TODO lo que la Biblia promete. Los pioneros no están satisfechos con una reforma superficial. Ellos tienen hambre y sed de REALIDAD espiritual. Su llamado exige que desafíen las leyes y limitaciones de la religión que se centra en el hombre. En su búsqueda de "más de Jesús", ellos sin saberlo están desafiando los fundamentos de la así llamada "iglesia normal". Como el joven José en la compañía de sus hermanos mayores, el sueño del pionero acerca del avivamiento produce a menudo reacciones fuertes de parte de la iglesia establecida (Gén.37:5). Con toda seguridad, el joven pionero tendrá que enfrentarse con gigantes de intimidación, y con montes de incredulidad y de control religioso. En otros instantes, simplemente son despreciados y considerados extremistas e idealistas inmaduros.

Todos los grandes pioneros de avivamientos tuvieron que enfrentarse con estos mismos obstáculos, en su celo de traer el cielo a la tierra. - La mayoría de los "pioneros" norteamericanos que se fueron hacia el oeste, entre 1760 y 1850, se enfrentraron con innumerables peligros y dificultades extremas, porque no eran contentos con lo que ya habían visto. Sabían que más allá del horizonte debía haber algo mejor; y este conocimiento les impulsó a correr riesgos extremos para mejorar la calidad de su vida. Un verdadero pionero es incansable. Se niega a trocar la presencia viva de Jesús, por una llanura estéril de ortodoxia muerta. Ninguna cantidad de retórica religiosa o de ceremonias podrá satisfacer su corazón sediento de Dios. Las promesas inspiradas de las Escrituras penetran su alma, y le hacen recordar continuamente su destino y llamado. Las promesas de bosques verdes, cosechas abundantes, y ríos de agua viva, le impulsan a continuar buscando y orando por MÁS. (Is.35:7, 41:18-19, 44:3-4, 51:3)

Precursores y movedores de montes

Los pioneros de avivamiento son llamados por Dios a mover violentamente el cielo y la tierra. La palabra "pionero" se deriva de una palabra francesa que significa "pico" (para cavar). Más adelante se usaba también para describir a un soldado a pie. En tiempos de guerra, un pionero era un soldado que caminaba delante del ejército invasor, para preparar y arreglar el camino. Ellos hacían de todo, desde remover barreras hasta poner dinamita para destruir las obras del enemigo. Los pioneros son "scouts" y espías que investigan el camino. Como Jeremías, un pionero es alguien que camina delante, removiendo obstrucciones, para preparar el camino para otros que seguirán pronto. "Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar." (Jer.1:10)
Estas personas proféticas ponen dinamita para destruir y aplanar montes de impiedad, no simplemente por la emoción de ver explotar las cosas. No, el pionero de avivamiento comprende que es su tarea preparar el camino y hacerlo más fácil para otros que entren en la presencia manifiesta de Jesucristo.

El pionero de avivamiento trabaja duramente para restaurar la carretera de santidad, removiendo tropiezos, para que sea nuevamente recta y plana. Esta trabajo se hace no solamente por causa del ejército que debe seguir, sino también para los discapacitados espiritualmente. El profeta Isaías nos hace recordar esta verdad importante: "Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas debilitadas. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará. Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad. El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas; en la morada de chacales, en su guarida, será lugar de cañas y juncos. Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad ..." (Is.35:3-8)

"Y dirá: Allanad, allanad; barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo. Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados." (Is.57:14-15)

Las cumbres altas de la oración

Los pioneros norteamericanos, en su camino hacia el oeste, buscaban siempre algún lugar alto desde donde podían ver cómo seguía el camino delante de ellos. Los pioneros de avivamiento hacen lo mismo. Desde las alturas de las rodillas dobladas, ellos rebuscan el horizonte espiritual para descubrir alguna señal de un movimiento venidero de Dios. Estos precursores del Espíritu Santo pasan constantemente por las alturas de la oración, en la esperanza de encontrar por lo menos una pequeña señal de avivamiento. Los pioneros de avivamiento no pueden vivir de informes de segunda mano, ni de teorías tomadas de libros. Su visión y llamado divino son tan inmensos que necesitan ellos mismos escuchar de Dios. Ellos necesitan la perspectiva celestial, para mantener su rumbo y no perder su destino eterno. Solo por medio de tiempos regulares y extendidos de oración, pueden mantener su dirección y su brújula espiritual.

Cada verdadero pionero de avivamiento conoce muy bien el sabor de las lágrimas y del dolor de corazón. Para el pionero de avivamiento, la oración es no solamente un medio de renovar su dirección, pero también una salida sobrenatural para la carga de un corazón quebrantado. Repetidamente, el pionero es atormentado por la crisis creciente de una iglesia sin poder, en medio de un mundo perdido y enfermo del pecado. Los desiertos religiosos, y los valles llenos de huesos secos, hacen burla de sus esperanzas y sueños. Pero, por cuan extraño que parezca, son estas mismas condiciones espirituales tristes y amenazantes, que mantienen al pionero de avivamiento en oración, y le desafían a avanzar más hacia nuevos territorios del Espíritu Santo. Para ellos, hacer morada en un desierto religioso, significaría la muerte de su ministerio y visión.

Para aquellos que realmente son llamados a ser pioneros, el avivamiento no es simplemente otro método de crecimiento eclesiástico, ni un lujo espiritual. No, el avivamiento es su razón de ser, su propósito creado y destino divino. Aunque durante algunos tiempos, muchos de los jóvenes pioneros pueden intentar negar la visión y esperanza de avivamiento, ¡no pueden escapar de ello! Las lágrimas y el anhelo intenso de avivamiento siempre regresan. Esta pasión y esta carga fueron parte de su concepción y nacimiento espiritual. Ellos no sirven para nada excepto un avivamiento genuino. El pionero no puede descansar ni rendirse hasta que la gloria de Dios se manifieste en un avivamiento en la tierra. Ellos preferirán morir, en vez de perderse o malograr la visitación de Dios. Estos jóvenes pioneros son impulsados a seguir orando, llorando y creyendo en un avivamiento.

Aunque a veces se desaniman y se debilitan, siempre vuelven a levantarse, clamando a Dios que rompa los cielos y descienda. (Is.64:1-4).

¡NO estás loco!

Por tanto dolor de corazón, ¿alguna vez te preguntaste si ibas a volverte loco? - Muchos de los pioneros tempranos que abandonaron sus raíces y caminaron hacia el oeste, experimentaban emociones similares antes de abandonar la seguridad y comodidad de sus hogares establecidos. A pesar de que disfrutaban de su propiedad y de sus vecinos, ellos siempre sentían que no encajaban; que de alguna manera no pertenecían allí. Por cuanto que intentaban, no podían ahogar esta hambre y esta carga por algo más. El espíritu pionero muy dentro de ellos les impulsaba a seguir moviéndose y a seguir dirigiéndose hacia el oeste. En una manera muy parecida, hoy hay miles de jóvenes pioneros de avivamiento que comparten estos mismos sentimientos. Estoy hablando de algo que nace del Espíritu Santo, un descontento divino que no te permitirá contentarte con nada menos que la presencia manifiesta de Jesucristo.

Algunos pioneros jóvenes que no conocen el proceso de avivamiento de Dios, intentan escapar del toque de Dios en sus corazones. Vez tras vez, luchan por encajar en la agenda normal de la iglesia. Pero nunca se sienten aliviados. Aun en medio de iglesias renovadas, el joven pionero a menudo se siente como un solitario, un maladaptado espiritual. Mientras otros en la iglesia parecen ser totalmente satisfechos, el pionero de avivamiento en el mismo entorno tiene que reprender las lágrimas y tiene sed de algo más. ¿Te puedes identificar con estas emociones desconcertadas e incómodas? ¿Tu corazón sediente está confundido, y te preguntas dónde encajas en la casa de Dios? - ¡Quizás Dios no te permitió "encajar"!

A menudo, nadie escucha el mensaje profético del pionero, hasta que una obra fresca de Dios empiece a realizarse. Por tanto, los jóvenes pioneros no deben sorprenderse cuando son acusados de ser idealistas, o que su mensaje y método no se pueda practicar. Estos malentendidos y críticas son a menudo una parte del proceso de entrenamiento de Dios, para convertirte en un precursor espiritual. Estas pruebas ayudan a profundizar la obra de perseverancia y humildad en el corazón del pionero. Aunque a veces son marginados o incluso rechazados de manera áspera, el verdadero pionero aprende (a través de muchos errores) cómo aguantarlo en mansedumbre, paciencia y amor. Sin embargo, que cada pastor y líder espiritual tenga cuidado de no desechar rápidamente la pasión sincera de un pionero joven, y de no etiquetarlo rápidamente como el espíritu crítico de un rebelde inmaduro.

Pionero joven, ¡ten ánimo! Estos sentimientos de soledad y de descontento santo son parte del proceso de Dios en ti. Los pioneros siempre salieron en números pequeños, para preparar el camino para las masas. Sin embargo, ten cuidado. Que lo especial de tu llamado no sea una excusa para discusiones carnales y divisiones con otros creyentes. Recuerda que NUNCA construiremos la casa del avivamiento con las herramientas de la ira y de la contienda, que son de satanás. No pierdas tu tiempo en discusiones y argumentos constantes con aquellos que no comparten tu visión y pasión para avivamiento. Entra a tu cuarto de oración y deja las cargas de tu corazón quebrantado ante el Padre. Entrégate a la oración ferviente y no pares hasta que venga la gloria. Pide al Señor que El envíe personas a tu vida que tengan un don y una visión similares. Lee las obras clásicas acerca de los grandes movimientos de Dios. El Padre quiere que alimentes esta pasión y visión por algo MÁS. Pero tendrás que hacer sacrificios para mantenerla. Cuánto más grande la visión, más solitario será el camino que tendrás que caminar. Una visión del tamaño de Dios requiere siempre la gracia, el amor, y la humildad del tamaño de Dios.

La ley de la frontera

La probabilidad de sobrevivencia de una persona en la "frontera" del oeste, a menudo fue determinada por su disposición de cooperar con otros. Una de las leyes no escritas de la frontera oeste fue: "Sé un buen vecino". Las amenazas constantes y la incertidumbre de la vida en el camino, enseñó a los pioneros a apreciar la seguridad de un número más grande de ellos. Por tanto, la mayoría de las familias pioneras, cuando se encaminaron hacia el oeste, se juntaron con varias otras familias que hacían el mismo viaje. Típicamente, lo que empezó como un grupo disperso de individuos, se convirtió en una comunidad estrecha de viaje. Servir, y considerar las necesidades básicas unos de los otros, fue su estilo de vida. Cultivar un ambiente de longanimidad y unidad fue más que un lujo; fue una NECESIDAD diaria. (Ef.4:14-16)

Como hemos visto, un pionero de avivamiento es llamado a caminar por un camino muy exigente y solitario. El pionero es a menudo malentendido, rechazado, y aun ridiculizado por aventurarse en territorio nuevo y desconocido. Por tanto, él es el último que pueda darse el lujo de descuidar sus relaciones de pacto. Si el pionero de avivamiento quiere tener éxito en su llamado, no puede mantener terquedad o un espíritu independiente. Nuestras diferencias y nuestra diversidad deben hacernos recordar cuánto nos necesitamos unos a otros; no deben ser una excusa para separarnos unos de otros. El pionero persistente aprende inevitablemente esta lección valiosa de amor y de negarse a sí mismo. El proceso y camino del avivamiento ya es suficientemente exigente; no debemos hacerlo aún más difícil con ser caprichosos en vez de cooperadores.

El rendirse, y el contentarse con menos

Fue bastante común para muchos de los pioneros tempranos, que algunos de sus parientes y amigos les abandonaron durante las partes más difíciles del viaje. Después de viajar cientos de millas, algunos abandonaron sus sueños de una nueva frontera. La falta de recursos, el cansancio, la enfermedad y aun la muerte, dividieron muchas compañías de pioneros. Algunos se retiraron a territorios más conocidos. Otros abandonaron su visión original e hicieron su morada a medio camino. Para una familia de pioneros exhaustos y desanimados, fue fácil justificar el quedarse a medio camino. Aunque faltaban todavía cientos de millas para su destino, los recursos naturales del lugar donde se encontraban ya eran mucho más ricas de lo que tenían en casa. Esto rompió el corazón de aquellos que se sentían llamados a avanzar más todavía. Separados de sus amados, muchos pioneros avanzaban mientras las quejas de los cansados y cobardes todavía resonaban en sus oídos. Los mismos temores y excusas que inducen a los cobardes a abandonar lo MEJOR de Dios para ellos, son una tentación que amenaza y desanima aun el progreso de aquellos que están determinados a avanzar más.

Muchos querían ser pioneros y por un tiempo realmente buscaban y oraban por avivamiento; pero después regresaron a las cisternas rotas de lo que se llama una iglesia "BUENA". Otros avanzaron más, pero siempre se quedaron atrán. Sin darse cuenta, fueron atraídos por las bendiciones espirituales que disfrutaban durante el viaje. Dios en Su misericordia a menudo nos da anticipadamente una muestra de las bendiciones que nos esperan, para animarnos en el camino de la fe y obediencia. Pero algunos son tentados a confundir estas gotas de refrigerio con la realidad de un avivamiento. Se dejaron distraer por estas "muestras" de la gracia futura, y dejaron de tener hambre por la plenitud de la presencia de Dios. Hoy, ¡muchas almas hambrientas por avivamiento están en el peligro de cometer este error terrible! Tener esta vista corta, les roba su destino espiritual, y desvía a muchos otros en el camino. Esta satisfacción prematura cuestiona la validez de nuestra visión por un avivamiento mundial. Desprecia y se burla del mismo carácter y de la fidelidad del Dios quien cumple el pacto. Si lo que experimentamos hoy es "la plenitud del poder de avivamiento de Dios", ¡entonces esta generación por cierto es condenada!

Previsión espiritual y el tiempo de Dios

Cada paso y cada decisión del pionero debe considerarse en vista de cómo contribuye, u obstaculiza, a él y otros pioneros para llegar a su destino final. Cada acción, cada plan y oportunidad debe evaluarse considerando el final del camino. Un pionero de avivamiento sabio comprende qué cosas son esenciales para el camino, y cuáles dejar atrás. El pionero debe discernir entre las cosas que son temporales, y las que son eternas. Debe estar dispuesto a poner de un lado todo lo que podría debilitar su capacidad de alcanzar su destino ordenado por Dios (Mat.13:22, 2 Tim.2:3-6).

Un sentir del tiempo de Dios es una parte muy importante en la vida de un pionero de avivamiento. Dependiendo del lugar de su partida, los pioneros tempranos tenían que partir a tiempo para cruzar las grandes cordilleras occidentales antes que cayera la primera nieve. Aun la fuerza física y los recursos abundantes no podían compensar una falta de preparación y planificación apropiada. De la misma manera, los pioneros de avivamiento TIENEN QUE discernir correctamente las épocas espirituales, para poder entrar a su destino. ¡El mismo llamado y propósito de un pionero exige que SALGA temprano! Debe mirar lejos, y por tanto no esperará hasta que todo esté bien establecido y clavado en su lugar. El titubeo espiritual es el peor enemigo del pionero. El discernimiento del tiempo a menudo hace la diferencia entre volverse un participante activo del avivamiento, o solamente ser un espectador religioso.

¿Ladrones de territorio espiritual?

Hay algunos en la iglesia de hoy que parecen estar desesperados por un avivamiento, pero rechazan el camino y el llamado de un pionero. Ellos quieren avivamiento, pero a sus propias condiciones. Su pasión por avivamiento no incluye la perseverancia en oración, ni la paciencia con los quebrantados y necesitados en medio de ellos. Ellos prefieren quejarse de los problemas, en vez de derramar su corazón en oración. Ellos reconocen rápidamente las necesidades alrededor de ellos; pero no tienen valor ni fe para hacer algo al respecto. Los problemas que deberían despertarles a la oración de intercesión, son torcidos y manipulados por ellos para justificar su andar de iglesia en iglesia. Estos "ladrones de terrenos espirituales" quieren riquezas espirituales, pero se niegan a doblar sus propias espaldas y rodillas para alcanzarlas. Ellos codician el avivamiento, pero no tienen la perseverancia de hacer la obra pionera y ayudar a concebir algo en el Espíritu. Entonces ellos buscan un lugar donde Dios ya se está moviendo, mientras descuidan las disciplinas de la oración, lealtad, y sacrificio, que son necesarias para sostener tales obras.

Por favor no me entiendan mal; no estoy diciendo que esté mal visitar iglesias donde Dios se está moviendo. En los tiempos pasados de gracia, la gente siempre estaba deseosa de ver un movimiento genuino de Dios. Ellos aprovecharon de todas las oportunidades para participar en estos eventos maravillosos. ¡Pero después ellos regresaron a casa para orar y trabajar en fe para que Dios hiciera lo mismo en sus propias comunidades! Esto fue a menudo el medio cómo un avivamiento se extendía de una región a otra, o incluso de un continente a otro. El plan de Dios para ti no es un viaje sin fin de renovación y recaída, sino una visitación permanente de Su gloria. ¡El no está contento con unos pocos focos de avivamiento! El Señor de la cosecha anhela derramar el Espíritu del avivamiento sobre la tierra entera, sobre toda lengua, tribu, y nación.

Cortocaminos al avivamiento

Algunos de los pioneros tempranos nunca llegaron a su destino porque constantemente intentaban cortar el camino. Los aficionados a la historia seguramente recordarán la historia trágica del grupo de los Donner. En 1846, un grupo de unos 300 pioneros se encaminó por el camino de Oregon hacia California. Jorge Donner había escuchado de una ruta nueva y más rápida. Entonces animó a su familia y a sus compañeros a abandonar el confiable camino de Oregon, para seguir otro camino según las indicaciones de cierto Hastings. Les prometió que el camino iba a ser 400 millas menos. En contra de las advertencias de los pioneros más experimentados, se fueron por el camino nuevo. En el desierto de Utah gastaron casi todos sus recursos, y tuvieron que cruzar quebradas y ríos secos. Por fin reconocieron su error y regresaron al camino establecido.

Pero ya habían perdido demasiado tiempo. A causa de una tormenta de nieve, ya no pudieron cruzar la cordillera. Exhaustos y sin experiencia, la mayoría del grupo Donner murieron en las montañas. La tentación de ahorrar tiempo les costó sus esperanzas, sus familias, y hasta sus propias vidas. - Más tarde fue conocido que Hastings había promovido este cortocaminos para su propia ventaja política, y que él mismo nunca había llegado hasta California por este camino.

Si satanás no puede tentarte a abandonar tu visión de avivamiento, él tratará de seducirte a buscar las promesas de manera carnal. Esta es probablemente su táctica más engañosa. Siempre tenemos que recordar que no tenemos ninguna garantía cuando nos salimos de la dirección de Dios y Su gracia. Como el grupo Donner, seríamos capaces de recurrir a cualquier cosa cuando nos quedamos con nada más que nuestra propia sabiduría. Apartados de la gracia de Dios, no tenemos idea de donde terminaremos o qué haríamos. La vida de un pionero sin duda es llena de riesgos extremos e incertidumbres. ¡Pero el pionero nunca es llamado a correr un riesgo que contradice los principios establecidos e infalibles de la Palabra de Dios!

Una nueva época de esperanza y oportunidad

Los pioneros antiguos tenían este dicho: "Todos los cobardes se quedaron en casa, y los débiles murieron en el camino." Donde hombres y mujeres desafían las leyes de la comodidad, seguirán problemas y pérdidas. "Pero en cuanto a vosotros, amados, estamos persuadidos de cosas mejores." Ninguno de nosotros necesita quedarse atrás en estos días de esperanza y oportunidad. El CORDERO ha vencido. Jesús provee un camino seguro hacia las nuevas fronteras de bendición de avivamiento y de cosecha para todos los que confían y obedecen. Estamos viviendo en una nueva época de oportunidades y posibilidades sin precedentes. Dios está abriendo nuevas puertas en la iglesia, que nadie puede cerrar. Estos tiempos requieren visión y fuerzas frescas. La iglesia necesita cada onza de celo, visión y poder que tiene.

Prov.20:29 dice: "La gloria de los jóvenes es su fuerza..." El celo y la energía de nuestra juventud no es para desperdiciarlo en la búsqueda de diversión. ¡Con cada don grande viene el llamado a una RESPONSABILIDAD grande! Ahora es tiempo para que una nueva generación de cristianos se someta plenamente al yugo de Cristo, y tome su lugar correspondiente en el camino pionero. Dios está levantando una nueva generación en la iglesia para redescubrir las fronteras olvidadas de la santidad personal y del poder de avivamiento. El los prepara para llevar las semillas del avivamiento hasta lo último de la tierra. El profeta Joel profetizó que Dios hará cosas grandes por medio de una tal generación: "Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestro hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones ..." (Hechos 2:17)

Sin duda, este lenguaje hará que algunos miembros cautelosos de las iglesias se sientan muy incómodos. Ellos serán rápidos en hacernos recordar Lam.3:27 - "Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud." - ¡Esto es cierto! Pero los yugos de Dios son diseñados para canalizar la fuerza, no para estropearla. El yugo del Señor no es un lazo de cautividad, sino una herramienta para el servicio y la obra. Fueron los bueyes debajo del yugo los que jalaron los carros de los pioneros, atravesando ríos y montes. Es la fuerza de los bueyes debajo del yugo la que rompe y ara la tierra pedregosa para una cosecha venidera. Aún así, algunos temen la incertidumbre y los excesos que a veces vienen con el celo y el entusiasmo de los bueyes jóvenes. No olvidemos la sabiduría divina de Salomón: "Sin bueyes el establo está limpio; pero de la fuerza del buey viene la cosecha abundante." (Prov.14:4) - Pastor, ¿qué prefiere Ud. tener en su iglesia? ¿Un establo limpio y ordenado, o una cosecha abundante? ¡Es tiempo que los bueyes jóvenes hagan su trabajo!

¡Una generación ardiente!

Los grandes pioneros de avivamientos pasados fueron jóvenes que se atrevían a confiar en Dios para algo más de lo que tenían en su propia generación. Jorge Whitefield, Howell Harris, el conde de Zinzendorf, Carlos G.Finney, Carlos Spurgeon, Evan Roberts, Robert Murray M'Cheyne, William C.Burns, Hudson Taylor, C.T.Studd, David Brainerd, y otros innumerables, fueron grandemente usados por Dios mientras tenían poco más de veinte años. Entonces, ¿por qué tantos de nosotros creemos todavía que las instituciones sin fruto de un cristianismo decadente sean el camino hacia nuestros sueños de avivamiento? Mientras imitamos los métodos no avivados del cristianismo tradicionalista, nunca realizaremos nuestro verdadero potencial espiritual. Dios no nos llamó a imitar la religión débil y semi-reformada que nos rodea. Como Abram, somos llamados a salir de la tierra estéril, para heredar los campos fértiles de cosecha de avivamiento para esta generación y las generaciones venideras. (Jos.24:2-3)

Los verdaderos pioneros espirituales son la encarnación de URGENCIA y CELO. Ellos reconocen su responsabilidad eterna por su propia generación. El "apóstol de la fe", Jorge Mueller, dijo una vez: "Mi tarea es servir mi propia generación con todas mis fuerzas. Al hacer esto, yo serviré de la mejor manera a la generación siguiente, si es que el Señor tarda en volver... Tengo una sola vida en esta tierra, y esta única vida es muy corta para sembrar, en comparación con la eternidad para cosechar." - El general Booth expresó el mismo pensamiento cuando escribió: "Tus días no pueden ser muchos; entonces utilízalos según lo mejor de tu capacidad para la gloria de Dios y el beneficio de tu generación." - Catherine Booth, la madre del Ejército de Salvación, encargaba diariamente a sus nueve hijos algo similar: "Ustedes no están en el mundo para ustedes mismos. Ustedes fueron enviados aquí para otros. ¡El mundo les espera!"

Más de una vez escuché a Leonard Ravenhill decir que Dios iba a levantar una nueva generación para traer el fuego de avivamiento a este mundo enfermo del pecado. - Keith Green tenía el mismo sentir de urgencia. En los últimos días de su vida, él nos incomodó frecuentemente con estas palabras: "¡Esta generación de cristianos es responsable por esta generación de almas en la tierra!" - ¿Ya te has despertado para tu responsabilidad eterna y personal por esta generación?

Un buen pionero está siempre deseoso de aprender algo del entendimiento y de las experiencias de otros; pero NUNCA se detiene. No mientras las promesas de avivamiento siguen siendo desconocidas en esta generación. No mientras Cristo sigue siendo un extraño para innumerables almas perdidas alrededor del mundo. No mientras haya todavía un solo corazón ciego y terco que rehúse alabar y honrar a nuestro Rey Jesús. - ¿Estás dispuesto a entrar en tierras nuevas, y a redescubrir algunos de los tesoros olvidados de Jesucristo? ¿Estás dispuesto a llevar Su presencia manifiesta hasta lo último de la tierra? Joven pionero, ¡AHORA es el tiempo de mirar a Jesucristo y atreverte a soñar con algo MÁS! "El reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan." (Mat.11:12).

Dietrich Bonhoeffer

Publicado por Daniel Lopez | Etiquetas: | Posted On jueves, 3 de diciembre de 2009 at 17:17




Nació el 4 de febrero de 1906 en Breslau. Fue el sexto hijo de Karl y Paula Bonhoeffer. Su padre fue un conocido profesor de psiquiatría y neurología; su madre, una de las pocas mujeres de la época con título universitario.

Estudió teología en Tübingen, Berlín, y en el Seminario de la Unión Teológica en Nueva York. También participó en el movimiento ecuménico europeo.

Luego de tres años de estudio en la Universidad de Berlín (1924-1927) escribió su disertación, Sanctorum Communio, y obtuvo su doctorado con honores. Acto y Ser fue el nombre de su tesis aprobada en julio de 1930, la cual le permitió dar clases en la universidad de la capital de Alemania.

Desde 1928 hasta 1929 Bonhoeffer desempeñó labores pastorales en una congregación alemana en Barcelona, allí, durante el final de la Dictadura de Primo de Rivera, aprendió a contactar con el pueblo y a mejor comprender el racismo y represión que padecen las minorías nacionales sin Estado propio.

Luego de realizar un postrado en el Seminario de la Unión Teológica en Nueva York, entre 1930 y 1931, regresó a la Universidad de Berlín para desempeñarse como conferenciante en teología. En noviembre de ese mismo año se ordenó en la iglesia de St. Matthias de Berlín.

En septiembre de 1933 ayudó a organizar la Liga de Emergencia de los Pastores. Luego asumió como pastor en la Iglesia Evangélica Alemana (la mayor iglesia protestante del país) y en la Iglesia Reformista de San Pablo, en Londres.

Durante su estadía en Inglaterra, cultivó una gran amistad con el influyente obispo de Chichester, George Bell. En mayo de 1934 se terminó de organizar la Iglesia Confesional en Barmen, Alemania, por lo que Dietrich Bonhoeffer regresó de Inglaterra en 1935 para hacerse cargo del seminario que se encontraba en la localidad de Zingst -un colegio trasladado ese mismo año a Finkenwalde, en Pomerania.

En septiembre de 1937 la Gestapo cerró el seminario de Finkenwalde. En noviembre, 27 ex alumnos de Bonhoeffer ya estaban bajo arresto.

La Iglesia Confesional [en otras traducciones se denomina Confesante.Atrio] había nacido por iniciativa de los mayores oponentes a la interferencia nazi en las iglesias, entre ellos Dietrich Bonhoeffer.

En el ensayo de 1933 la Iglesia y el Interrogante Judío, Bonhoeffer fue el primero en tratar los problemas emergentes que debía encarar la iglesia bajo el régimen nazi.

Bonhoeffer dejó en claro que la iglesia estaba obligada a combatir la injusticia política.

De sus experiencias en Finkenwalde surgen dos de sus libros más conocidos: El Costo del Discipulado, y Vida en Conjunto, así como sus escritos menos conocidos, entre ellos Cuidado Espiritual.

La Iglesia Confesional sostenía que el cristianismo era incompatible con el nacional-socialismo y sus doctrinas raciales. Bonhoeffer no sólo insistió en la libertad de predicar el Evangelio; también estaba listo para arriesgar su vida como un cristiano que se resistía a Hitler y que ayudaba a judíos a eludir su captura.

Como consecuencia de esto último, el 5 de agosto de 1936 le retiraron la autorización para enseñar en la Universidad de Berlín.

Hasta 1939 continuó formando pastores en la Iglesia Confesional.

Según Robert S. Wistrich en su libro Who’s Who in Nazi Germany (Quién es Quién en la Alemania Nazi), Bonhoeffer sostenía que “una iglesia es una iglesia, cuando existe para aquellos que no pertenecen a ella”, y proclamó su “obligación incondicional para con las víctimas de todo sistema social, incluso si no pertenecen a la comunidad cristiana”.

Durante su estadía en Suecia, en mayo de 1942, Bonhoeffer se contactó con la Oficina Extranjera Británica. Llevó ofertas concretas de un círculo de resistencia que integraba, liderado por el General Hans Oster y por el General Ludwig Beck. La propuesta fue rechazada.

Los contactos y actividades de Bonhoeffer lo convirtieron en uno de los principales sospechosos para la policía secreta y los servicios de seguridad del Reich. Luego de clausurar su seminario por segunda vez en 1940, la Gestapo le prohibió hablar, predicar o publicar sus escritos.

El 5 de abril de 1943 fue arrestado y encarcelado, acusado de sublevarse contra las fuerzas armadas. Luego del fallo en su contra en 1944, Bonhoeffer fue enviado a Buchenwald y finalmente al campo de concentración de Flossenbürg. El 9 de abril de 1945 lo ejecutaron en la horca. Tenía 39 años.

Otros tres miembros de su familia también fueron asesinados por participar en el movimiento de resistencia protestante.

Las cartas que escribió durante sus últimos dos años de vida fueron publicadas póstumamente por su alumno y amigo Berhard Bethge con el nombre de Cartas y Escritos desde la Prisión. La correspondencia con su prometida, Marí von Wedermeyer, fueron publicadas como Cartas de Amor desde la Celda 92.

Como teólogo, las ideas de Bonhoeffer y su discusión sobre un Cristianismo laico, reforzadas por su propio martirio, ejercitaron una considerable influencia sobre el pensamiento protestante de posguerra en Gran Bretaña y América.

Dietrich Bonhoeffer también fue músico y autor de obras de ficción y poesías.

=========================

Citas de Dietrich Bonhoeffer:
# “Para poder parar la rueda hay que bloquear sus radios” (refiriéndose a la propaganda nazi y racista a través de la radio, el fenómeno de masas de los años 30).
# “Parece como si se tratara sólo de eso, de si aún se puede deducir a partir del fragmento que constituye nuestra vida, cómo estaba realmente proyectada y pensada la vida en su totalidad, y de qué material se compone la misma. Pues hay fragmentos que hay que desechar, y otros, que son significativos por los siglos, porque su perfección no puede ser otra cosa que obra de Dios, es decir, fragmentos, que tienen que permanecer siendo fragmentos - pienso, por ejemplo, en el arte de la fuga musical. Y si nuestra vida tan sólo llegase a constituir el más tenue reflejo de tal fragmento, en el que, aunque sea por breve tiempo, concuerdan los diferentes temas acumulados, y en el que el gran contrapunto se mantiene desde el principio hasta el fin, de forma que al final como mucho pueda ser entonada la coral “Ante tu trono me presento” - entonces no debemos quejarnos de nuestra vida - fragmentaria, sino sentirnos dichosos de la misma.” (Dietrich Bonhoeffer, Resistencia y Sumisión)
# El Sermón de la Montaña
“Creo tener la certeza de que no lograré la clarividencia y la sinceridad interiores a menos que empiece a actuar consecuentemente con el Sermón de la Montaña… Y es que hay cosas por las que merece la pena comprometerse del todo. Y me parece que la paz y la justicia social, o sea Cristo en el fondo, lo merecen.”
# Las Decisiones
“El profundo desgarramiento de nuestros ideales, de nuestros sistemas y estructuras sociales, nos enfrentan a diario a la siguiente pregunta: ¿Cuál es el camino a tomar? Tenemos que decidirnos a diario por un ideal o por otro, sea de naturaleza política o educativa, sea relativo a cuestiones de la vida personal… Es decir: ¿Cómo debería educar?, ¿cómo debería actuar como ciudadano?, ¿cómo debería vivir mi matrimonio? Todas estas preguntas… se han convertido en preguntas faltas de respuestas para nosotros.”
# La Fe
“Se hace necesario tomar una decisión, pues nuestras opiniones difieren… Venid, vosotros… los que habéis sido abandonados, los que habéis perdido a la Iglesia, queremos volver a las Santas Escrituras, queremos buscar juntos la Iglesia… Iglesia, ¡permanece siendo Iglesia!¡Sé fiel a tus principios… Sé fiel a tus creencias!” (Dietrich Bonhoeffer, sermón pronunciado el 23 de julio de 1933)

“En los últimos años he aprendido a conocer y entender el profundo arraigo del cristianismo en la vida terrenal; el cristiano no es un homo religiosus, sino un ser humano por antonomasia, tal como Jesucristo lo era… Pensé que podría aprender a tener fe, intentando llevar a la práctica algo así como una vida santa… Más tarde me di cuenta, y es de lo que sigo convencido hasta hoy, que únicamente en este mundo se puede aprender a tener fe.”
# La predicación
Los vínculos son destruidos y simplemente caminamos hacia adelante. Hemos sido elegidos y debemos ‘abandonar’ la existencia que teníamos hasta ahora… Lo viejo se queda atrás, se entrega del todo… El llamamiento a la sucesión entonces significa la vinculación únicamente a la figura de Jesucristo y la transgresión de toda legalidad por la gracia de aquél que llama.”
En: Dietrich Bonhoeffer, “Nachfolge“)
# La Persecución
“¡Sólo aquél que grite a favor de los judíos, también podrá entonar los cantos gregorianos!”

“La Iglesia permanecía muda, cuando tenía que haber gritado… La Iglesia reconoce haber sido testigo del abuso de la violencia brutal, del sufrimiento físico y psíquico de un sinfín de inocentes, de la opresión, el odio y el homicidio, sin haber alzado su voz por ellos, sin haber encontrado los medios de acudir en su ayuda. Es culpable de las vidas de los hermanos más débiles e indefensos de Jesucristo. (Dietrich Bonhoeffer, Ética).

GALERÍA DE IMÁGENES

1935. En el Palacio de Deportes de Berlin la recepción del obispo Graf. Unidos símbolos cristianos y nazis.


El Cardenal Pacelli (Pío XII después) firma el Concordato con la Alemania nazi

Jerarquías católicas y protestantes unidas saludan a Hítler en un acto

La fe de Dietrtich le llevó a revelarse contra esta situación y dar su vida en el denunciarla.

Revista AVIVAMIENTO-Gracia Barata

Publicado por Daniel Lopez | Etiquetas: | Posted On at 17:08



EDITORIAL

BONHOEFFER: LA TEOLOGÍA DE UN MÁRTIR CONTEMPORÁNEO

Esta es una edición adaptada y traducida al español de un importante capítulo del clásico del teólogo alemán Dietrich Bonhoeffer. El libro, titulado originalmente Nachfolge (1937), fue publicado en inglés posteriormente como The Cost of Discipleship.

Su capítulo “Costly Grace” contiene un análisis profundamente espiritual de lo que realmente constituye ser un discípulo de Cristo y ser justificado por gracia. Incluye, además, un diagnóstico certero del estado de tibieza y apostasía doctrinal en que se encontraba la Iglesia alemana, la cual en su mayoría, se convirtió eventualmente en cómplice silenciosa del nazismo en la Segunda Guerra Mundial.


Bonhoeffer nació en Breslau en 1906 y murió ejecutado por órdenes de Hitler en 1945 en el campo de concentración de Flossenburg, a la corta edad de 39 años. Desde el inicio de la dictadura Nazi, el joven ministro Dietrich denunció la pasividad de la Iglesia alemana ante el fascismo y participó en la formación de una iglesia subterránea que no estuviese controlada ideológicamente por los principios del Estado nazi. Eventualmente, participó a título personal en el movimiento de resistencia contra el régimen de Hitler. Sus escritos teológicos, rara vez traducidos a nuestro idioma, han sido muy bien recibidos por teólogos y cristianos comprometidos en cada generación. Ciertamente, el capítulo “Gracia Costosa” no ha sido la excepción. Como todo clásico de la literatura cristiana, su mensaje ha pasado exitosamente la prueba del tiempo y sigue siendo un favorito en todo el mundo, especialmente entre jóvenes interesados en el significado de seguir radicalmente a Jesús en la sociedad de hoy en día. El mensaje de Bonhoeffer sigue siendo tan actual y relevante para los cristianos contemporáneos como lo fue cuando se escribió.

Gracia costosa o gracia barata; discipulado o pasividad; fidelidad a Cristo o disimulada apostasía. Ese es el dilema que enfrenta nuestra generación y con el que nos confronta este importante texto.

ATENTAMENTE

Los Editores

GRACIA COSTOSA

Por: Dietrich Bonhoeffer


La gracia barata es el enemigo mortal de nuestra Iglesia. Hoy en día estamos luchando por la gracia que cuesta.

Gracia barata significa gracia vendida en el mercado como baratijas de segunda mano. Los sacramentos, el perdón de pecados, y los consuelos de la religión se malbaratan a precios rebajados. La gracia es representada como la inexhaustible tesorería de la Iglesia, de la cual ella hace llover bendiciones con manos generosas, sin hacer preguntas o fijar límites. ¡Gracia sin precio; gracia sin costo! La esencia de la gracia, suponemos, es que la cuenta ha sido pagada por adelantado; y que, por cuanto ha sido pagada, todo puede ser obtenido por nada. Por cuanto el costo fue infinito, las posibilidades de usarla y gastarla también son infinitas. ¿Qué sería la gracia si no fuera barata?

Gracia barata significa gracia como una doctrina, un principio, un sistema. Significa el perdón de pecados proclamado como una verdad general, el amor de Dios enseñado como la concepción “cristiana” de Dios. Un asentimiento intelectual a esa idea se considera, por sí mismo, suficiente para asegurar la remisión de pecados. La Iglesia que tiene la doctrina correcta de la gracia participa ipso facto, se supone, de esa gracia. En tal Iglesia, el mundo halla una cubierta barata para sus pecados; no se requiere ninguna contrición, y mucho menos el deseo real de ser libertado del pecado. La gracia barata, por lo tanto, se reduce a una negación de la Palabra viva de Dios. Es, de hecho, una negación de la Encarnación de la Palabra.

Gracia barata significa la justificación del pecado sin la justificación del pecador. La gracia sola hace todo, dicen ellos, y así todo puede permanecer como era antes. El mundo continúa en el mismo viejo camino, y nosotros todavía somos pecadores “aún en la mejor vida,” como dijo Lutero. Bueno, entonces que el cristiano viva como el resto del mundo, que se moldee a los estándares del mundo en cada área de la vida y que no aspire presuntuosamente a vivir una vida bajo la gracia, diferente a su antigua vida bajo el pecado. Esa era la herejía de los entusiastas, los anabaptistas y los de ese tipo. Que el cristiano se cuide de rebelarse contra la gratuita e ilimitada gracia de Dios y de profanarla. ¡Qué no intente erigir una nueva religión de la letra procurando vivir una vida de obediencia a los mandamientos de Jesucristo! El mundo ha sido justificado por gracia. El cristiano sabe eso, y se lo toma en serio. Él sabe que no debe luchar contra esta gracia indispensable. Por lo tanto: ¡Qué viva como el resto del mundo! Por supuesto que le gustaría ir y hacer algo extraordinario, y se requiere de bastante dominio propio para refrenarse del intento, y para contentarse con vivir como vive el mundo. Sin embargo, es imperativo que el cristiano niegue sus deseos, y practique la modestia para que su vida no se distinga de la forma de vivir del mundo. Debe dejar a la gracia ser verdaderamente gracia, de otro modo destruirá la fe del mundo en el don gratuito de la gracia. Que el cristiano descanse satisfecho con su mundanalidad y con su renuncia a alcanzar ningún estándar mas alto que el mundo. Lo está haciendo por causa del mundo, más que por causa de la gracia. Que permanezca confortado y descanse seguro en su posesión de esta gracia pues la sola gracia todo lo hace. ¡Qué el cristiano disfrute las consolaciones de su gracia en vez de seguir a Cristo! Eso es lo que queremos decir con gracia barata, la gracia que es a fin de cuentas la justificación del pecado sin la justificación del pecador arrepentido que se aparta del pecado, y de quien el pecado se aparta. La gracia barata no es el tipo de perdón de pecados que nos liberta de las fatigas y afanes del pecado. La gracia barata es la gracia que nos otorgamos a nosotros mismos.

Gracia barata es la predicación del perdón sin requerir arrepentimiento, bautismo sin disciplina eclesiástica, comunión sin confesión; absolución sin confesión personal. Gracia barata es gracia sin discipulado, gracia sin la cruz, gracia sin Jesucristo vivo y encarnado.

La gracia costosa es el tesoro escondido en el campo, por causa de él un hombre irá felizmente y venderá todo lo que posee. Es la perla de gran precio por lo cual, el mercader venderá todos sus bienes. Es la regla majestuosa de Cristo, por la cual un hombre se sacará el ojo que lo hace tropezar. Es el llamado de Jesucristo, al cual el discípulo deja sus redes y lo sigue. Gracia costosa es el evangelio que debe ser buscado vez tras vez, el regalo que debe ser pedido, la puerta a la cual un hombre debe llamar.

Tal gracia es costosa porque nos llama a seguir, y es gracia porque nos llama a seguir a Jesucristo. Es costosa porque le cuesta a un hombre su vida y es gracia porque le da a un hombre la única vida verdadera. Es costosa porque condena el pecado y es gracia porque justifica al pecador. Sobre todo, es costosa porque le costó a Dios la vida de su Hijo: “Porque habéis sido comprados por precio;” y lo que le ha costado mucho a Dios no puede ser barato para nosotros. Sobre todo, es gracia porque Dios no estimó a su Hijo como un precio muy caro que pagar por nuestra vida, sino que lo entregó por nosotros. La gracia costosa es la Encarnación de Dios.

La gracia costosa es el santuario de Dios; tiene que ser protegida del mundo y no echada a los perros. Es por lo tanto, la palabra viviente, la Palabra de Dios que Él habla como le place. La gracia costosa nos confronta como un bondadoso llamado a seguir a Jesús, viene como una palabra de perdón al espíritu quebrantado y al corazón contrito. La gracia es costosa porque obliga a un hombre a someterse al yugo de Cristo y a seguirlo; es gracia porque Jesús dice “mi yugo es fácil y ligera mi carga”.

En dos ocasiones separadas Pedro recibió el llamado “Sígueme”. Esta fue la primera y última palabra que Jesús habló a su discípulo (Marcos 1:17; Juan 21:22). Hay toda una vida entre estos dos llamados. La primera ocasión ocurrió junto al lago de Genesaret, cuando Pedro dejó sus redes y su oficio y siguió a Jesús a su indicación. La segunda vez es cuando el Señor Resucitado lo encuentra de nuevo en su antiguo oficio. Una vez mas ocurre junto al lago de Genesaret, y una vez mas el llamado es: “Sígueme”. Entre los dos llamados, hay toda una vida de discipulado siguiendo a Cristo. A la mitad, entre ellos, viene la confesión de Pedro, cuando reconoció a Jesús como el Cristo de Dios. Tres veces Pedro escucha la misma proclamación que Cristo es su Señor y Dios: al principio, al final y en Cesárea de Filipo. En cada ocasión es la misma gracia de Cristo la que le dice: “Sígueme” y que se revela a sí misma a Pedro en su confesión del Hijo de Dios. Tres veces en el caminar de Pedro lo atrajo la gracia. La misma gracia proclamada de tres maneras diferentes. Esta gracia ciertamente no era auto-otorgada. Era la gracia de Cristo mismo ahora prevaleciendo sobre el discípulo para que lo dejara todo y para seguirlo a Él. Luego operando en él esa confesión que para el mundo debe sonar como la máxima blasfemia. Después, invitando a Pedro al supremo seguimiento del martirio por el Señor que había negado y por la misma gracia perdonándole todos sus pecados. En la vida de Pedro la gracia y el discipulado son inseparables. Él había recibido la gracia costosa.

Conforme el cristianismo se extendió y la Iglesia se volvió más secularizada, esta consciencia de lo costoso de la gracia se desvaneció gradualmente, el mundo fue cristianizado y la gracia vino a ser su propiedad común. Tenía que ser obtenida a un bajo costo; sin embargo, la Iglesia de Roma no perdió del todo la visión inicial. Es altamente significativo que la Iglesia fue lo suficientemente astuta para abrirle lugar al movimiento monástico y para prevenir que se deslizase hacia el cisma. Aquí, en el margen exterior de la Iglesia, había un lugar en donde la antigua visión se mantuvo viva. Allí, hombres recordaban aun que la gracia cuesta, que la gracia significa seguir a Cristo. Allí dejaron ellos todo lo que tenían por causa de Cristo y se esforzaban diario para practicar sus rigurosos mandamientos.

De esta manera, el monasticismo vino a ser una protesta viviente contra la secularización del cristianismo y el abaratamiento de la gracia, pero la Iglesia fue suficientemente sabia para tolerar esta protesta y para prevenir que se desarrollara hasta sus conclusiones lógicas. Y de esta manera tuvo éxito en relativizarla, usándola aún para justificar la secularización de su propia vida. El monasticismo era representado como un logro personal que la masa de los laicos no podía esperarse que imitara. Al limitar así la aplicación de los mandamientos de Jesús a un grupo restringido de especialistas, la Iglesia formuló la concepción fatal del doble estándar—un estándar máximo y otro mínimo de obediencia cristiana. Cada vez que la iglesia era acusada de estar demasiado secularizada, siempre podía apuntar al monasticismo como una oportunidad de vivir una vida más alta dentro del redil, y de esta manera justificar la otra posibilidad de un estándar de vida más bajo para otros; y así obtenemos el paradójico resultado de que el monasticismo, cuya misión era preservar en la Iglesia de Roma el concepto original cristiano de la gracia costosa, proporcionó una justificación conclusiva para la secularización de la Iglesia. A fin de cuentas, el error fatal del monasticismo no estaba tanto en su rigorismo (aunque aún aquí había bastante malinterpretación del contenido preciso de la voluntad de Jesús) sino en el extremo en que se apartó del cristianismo genuino. De esta manera, el monasticismo se estableció a sí mismo como el logro individual de unos pocos elegidos, reclamando así un mérito especial propio.
Cuando vino la Reforma, la providencia de Dios levantó a Lutero para restaurar el Evangelio de la gracia pura y costosa. Lutero pasó por el claustro; él era un monje y todo esto era parte del plan divino. Lutero había dejado todo para seguir a Cristo en el camino de la obediencia absoluta. Había renunciado al mundo con tal de vivir la vida cristiana, había aprendido la obediencia a Cristo y a su Iglesia, porque solamente el que es obediente puede creer. El llamado al monasterio exigía de Lutero la entrega completa de su vida, pero Dios destruyó sus esperanzas. Le enseñó a través de las Escrituras que el seguir a Cristo no es el logro o mérito de algunos pocos selectos, sino el mandamiento divino a todos los cristianos sin distinción. El monasticismo había transformado el humilde trabajo del discipulado en la actividad meritoria de los santos y la negación personal del discipulado en flagrante autosuficiencia espiritual de lo “religioso”. El mundo había penetrado subterticiamente el corazón mismo de la vida monástica y una vez más, estaba haciendo estragos. El intento de los monjes por escapar del mundo resultó ser una sutil forma de amor al mundo. Estando así borrada la esencia de la vida religiosa, Lutero se asió de la gracia. Justo cuando el mundo entero del monasticismo se desplomaba en ruinas alrededor de él, él vio a Dios en Cristo extendiendo su mano para salvar. Él se asió de esa mano en fe, creyendo que “después de todo, nada de lo que podemos hacer sirve para nada, independientemente de la vida buena que llevamos”. La gracia que se le otorgó a él, fue una gracia costosa e hizo pedazos toda su existencia. Una vez más, Lutero debía dejar sus redes y seguir a Jesús. La primera vez, fue cuando entró en el monasterio, cuando había dejado atrás todo excepto su piadosa persona. En esta ocasión aún eso le fue quitado. Él obedeció el llamado, no a través de ningún merito propio, sino simplemente a través de la gracia de Dios. Lutero no oyó la palabra: “Por supuesto que has pecado pero ahora todo te ha sido perdonado, así que puedes quedarte como estás y disfrutar los consuelos del perdón”. No, Lutero tuvo que dejar el claustro y regresar al mundo, no porque el mundo era bueno y santo en si mismo, sino porque aún el monasterio era solamente una parte del mundo.

El regreso de Lutero del monasterio al mundo fue el peor golpe que el mundo ha sufrido desde los inicios del cristianismo. La renuncia que él hizo cuando se volvió monje fue un juego de niños, comparada con la que tuvo que hacer cuando regresó al mundo. Ahora venía el asalto frontal. La única manera de seguir a Jesús era viviendo en el mundo. Hasta aquí la vida cristiana había consistido en el logro de unas cuantas almas selectas bajo las condiciones excepcionalmente favorables del monasticismo, pero ahora, era una obligación para cada cristiano viviendo en el mundo. Al mandamiento de Jesús se le debía conferir perfecta obediencia en la diaria vocación de la vida personal. El conflicto entre la vida del cristiano y la vida del mundo fue, de esta manera, catapultado a la mayor notoriedad posible. Era un conflicto mano a mano entre el cristiano y el mundo. Es una malinterpretación fatal el suponer que el redescubrimiento de Lutero del Evangelio de la gracia pura ofrecía una dispensa general de la obediencia al mandamiento de Jesús o que el gran descubrimiento de la Reforma fue que la gracia perdonadora de Dios confería automáticamente sobre el mundo tanto rectitud como santidad. Al contrario, para Lutero el llamado terrenal de los cristianos es santificado sólo en tanto que ese llamado, registre la oposición final y radical contra el mundo. Sólo mientras que el llamado secular de los cristianos se ejercita en el seguir a Jesús, recibe nueva autorización y justificación del Evangelio. No fue la justificación del pecado, sino la justificación del pecador lo que empujó a Lutero del monasterio de regreso al mundo. La gracia que había recibido, era gracia costosa. Era gracia, porque era como agua en tierra seca, consuelo en la tribulación, libertad de la esclavitud de un camino escogido por iniciativa propia, y perdón de todos sus pecados; y era costosa, pues muy lejos de exentarlo de hacer buenas obras, significaba que debía tomar el llamado al discipulado más en serio que nunca. Era gracia porque costó tanto, y costó tanto porque era gracia. Ese era el secreto del evangelio de la Reforma: la justificación del pecador.

Sin embargo, el resultado de la Reforma no fue la victoria de la percepción de Lutero de la gracia en toda su pureza y elevado costo. Mas bien triunfó el instinto del humano religioso y vigilante que buscaba un lugar donde la gracia puede ser obtenida al precio más barato. Todo lo que se necesitaba, era un cambio sutil, casi imperceptible de énfasis, y el daño estaba hecho. Lutero había enseñado que el hombre no puede estar delante de Dios independientemente de qué tan religiosas sean sus obras y caminos, porque en el fondo siempre está buscando sus propios intereses. Desde lo profundo de su miseria, Lutero se había asido por fe del perdón gratuito e incondicional de todos sus pecados. Esa experiencia le enseñó que esta gracia le había costado su misma vida, y que le debería seguir costando el mismo precio día tras día. Lejos de dispensarlo del discipulado, esta gracia solo lo hacía un discípulo más comprometido. Cuando hablaba de la gracia, Lutero siempre señalaba como corolario que le había costado su propia vida, la vida que ahora estaba sujeta a la obediencia absoluta a Cristo. Sólo así podía él hablar de gracia. Lutero había dicho que sólo la gracia por sí misma puede salvar; sus seguidores tomaron su doctrina y la repitieron palabra por palabra, pero dejaron fuera su invariable implicación: la obligación del discipulado. No había necesidad de que Lutero mencionara siempre explícitamente ese corolario, porque él siempre hablaba como uno que había sido guiado por gracia a seguir a Cristo de la manera más estricta. Juzgada por los estándares de la doctrina de Lutero, la de sus seguidores era inexpugnable y sin embargo su ortodoxia anunciaba el fin y la destrucción de la Reforma como la revelación de la gracia costosa de Dios. La justificación del pecador en el mundo degeneró en la justificación del pecado y del mundo. La gracia costosa se convirtió en gracia barata sin discipulado.

Lutero había dicho que todo lo que podemos hacer es en vano, independientemente de la vida de bondad que llevemos. Él había dicho que nada nos puede ser útil delante de Dios sino “la gracia y el favor que confieren el perdón del pecado”. Pero él hablaba como alguien que sabía que en el momento mismo de su crisis estaba llamado a dejar por segunda vez todo lo que tenia y seguir a Jesús. El reconocimiento de la gracia fue su ruptura final y radical, con el pecado que le asediaba, pero nunca fue la justificación de ese pecado. Al asirse del perdón de Dios, renunció de forma final y radical a una vida voluntariosa, y esta ruptura fue tal que le llevó inevitablemente a seguir a Cristo. Él siempre vio esto como la respuesta integral, pero una respuesta a la que él había llegado por medio de Dios, no por medio del hombre. Pero entonces sus seguidores convirtieron la “respuesta” en meros datos para hacer sus propios cálculos. Esa era la raíz del problema, si la gracia, el don gratuito de la vida cristiana es la respuesta de Dios, entonces nosotros no podemos ni por un momento, prescindir de seguir a Cristo. Pero si la gracia consiste en mera información para mi vida cristiana, significa que entonces yo salí a vivir la vida cristiana en el mundo con todos mis pecados justificados de antemano. Puedo ir y pecar todo lo que me dé la gana y fiarme de esta gracia para que me perdone porque, al fin y al cabo, el mundo se justifica en principio por gracia. Yo puedo, por lo tanto, asirme a mi vida secular burguesa y permanecer como estaba antes, pero con la garantía agregada de que la gracia de Dios me cubrirá. Es bajo la influencia de este tipo de “gracia” que el mundo ha sido hecho “cristiano”, pero al costo de secularizar la religión cristiana como nunca antes. La antítesis entre la vida cristiana y la vida de la respetabilidad burguesa ha terminado. La vida cristiana viene a convertirse en nada más que vivir en el mundo y como el mundo, en no ser diferentes del mundo. De hecho, viene a convertirse en prohibición de ser diferente al mundo por causa de la gracia. El resultado final de todo esto es que mi único deber como cristiano es dejar el mundo durante más o menos una hora un domingo en la mañana e ir a la iglesia para estar seguro de que mis pecados están todos perdonados. Ya no necesito intentar más seguir a Cristo pues la gracia barata, el enemigo más acérrimo del discipulado, que el verdadero discipulado debe aborrecer y detestar, me ha liberado de eso. La gracia como información para nuestros cálculos, significa gracia al precio más barato, pero la gracia como respuesta integral, significa gracia costosa. Es aterrador darse cuenta del uso que se le puede dar a una genuina doctrina evangélica. En ambos casos tenemos una fórmula idéntica: “justificación sólo por fe”; sin embargo, el uso indebido de esta fórmula lleva a la completa destrucción de su misma esencia. Al fin de una vida consumida en la búsqueda del conocimiento, Fausto tiene que confesar:

“Ahora veo que nada podemos saber”.

Esa es la respuesta a un total, es el resultado de una larga experiencia. Pero como Kierkegaard observó, es una cosa bastante diferente cuando un novato llega a la universidad y usa esa misma mentalidad para justificar su indolencia. Como la respuesta a una suma, es perfectamente verdadera, pero como información inicial, es un fragmento de autoengaño. Pues el conocimiento adquirido no puede divorciarse de la existencia en la cual se adquiere. El único hombre que tiene el derecho a decir que ha sido justificado sólo por gracia es el hombre que ha dejado todo para seguir a Cristo. Tal persona sabe que el llamado al discipulado es un regalo de gracia y que el llamado es inseparable de la gracia. Pero aquellos que intentan usar esta gracia como un permiso para no imitar la vida de Cristo, están simplemente engañándose a sí mismos.

Nosotros los luteranos, nos hemos reunido como águilas alrededor del cadáver de la gracia barata y hemos bebido ahí del veneno que ha matado la vida del seguir a Cristo. Es verdad, por supuesto, que en la cristiandad hemos brindado divinos honores sin igual a la doctrina de la gracia. Es más hemos exaltado esa doctrina hasta la posición de Dios mismo. En todos lados, la fórmula de Lutero ha sido repetida, pero su verdad pervertida en un auto-engaño. ¡Mientras nuestra iglesia tenga la doctrina correcta de la justificación, no hay duda alguna de que es una Iglesia justificada! Eso dijeron, pensando que debemos vindicar nuestra herencia luterana haciendo dicha gracia disponible en los términos más baratos y fáciles posibles. El ser “luterano” debe significar que dejamos el imitar la vida de Cristo a los legalistas, los calvinistas y los entusiastas y todo esto por amor a la gracia. Nosotros justificamos al mundo, y condenamos como heréticos a aquellos que trataron de seguir a Cristo. El resultado fue que una nación vino a ser cristiana y luterana, pero a precio del verdadero discipulado. El precio que había sido llamado a pagar la nación era demasiado barato. A final de cuentas, la gracia barata había ganado.

Pero, ¿nos damos cuenta de que esta gracia barata se ha vuelto contra nosotros mismos como un bumerang? El precio que estamos teniendo que pagar hoy en día en términos del colapso de la Iglesia organizada, es solamente la consecuencia inevitable de nuestra política de hacer disponible la gracia a todos a un precio demasiado bajo. Regalamos la Palabra y los sacramentos al por mayor; bautizamos, confirmamos y absolvimos a toda una nación sin que nos lo pidieran y sin condición alguna. Nuestro sentimiento humanitario nos hizo dar lo santo a los escarnecedores e incrédulos. Derramamos oleadas de gracia interminables. Pero el llamado a seguir a Jesús en el camino angosto casi nunca era oído. ¿Dónde estaban esas verdades que impulsaron a la primera iglesia a instituir el catecumenado, el cual permitió que se mantuviera una supervisión estricta sobre los límites entre la Iglesia y el mundo, y permitió una protección adecuada para la gracia costosa? ¿Qué le había pasado a todas esas advertencias de Lutero contra predicar el evangelio en una manera tal que hiciere descansar seguros a los hombres en su forma impía de vivir? ¿Hubo alguna vez alguna instancia más terrible o desastrosa de la cristianización del mundo que ésta? ¿Qué son esos tres mil sajones ejecutados por Carlomagno, comparados con los millones de cadáveres espirituales en nuestro país hoy en día? Ha sido abundantemente comprobado en nosotros que los pecados de los padres son visitados sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación. La gracia barata ha resultado ser absolutamente despiadada hacia nuestra Iglesia Evangélica.

Esta gracia barata no ha sido menos desastrosa para nuestras propias vidas espirituales. En lugar de abrir el camino hacia Cristo, lo ha cerrado. En lugar de llamarnos a seguir a Cristo, nos ha endurecido en nuestra desobediencia. Tal vez habíamos oído alguna vez el llamado de gracia a seguirlo a Él, y aún a causa de este mandato incluso tomado los primeros pasos del camino del discipulado, en la disciplina de la obediencia, sólo para encontrarnos confrontados por el mensaje de la gracia barata. ¿Acaso no fue eso despiadado y cruel? El único efecto que tal mensaje pudo haber tenido era el de bloquear nuestro camino hacia el progreso, y seducirnos al nivel mediocre del mundo, apagando el gozo del discipulado al decirnos que estábamos siguiendo un camino escogido por nosotros, que estábamos gastando nuestra fuerza y disciplinándonos en vano todo lo cuál no era solamente inútil, sino peligroso en extremo. Después de todo, se nos dijo que nuestra salvación ya había sido efectuada por la gracia de Dios. El pabilo que humea fue apagado despiadadamente. Era cruel hablarle así a las personas, pues una oferta tan barata sólo podía dejarlos confundidos y tentarlos a apartarse del camino al cual habían sido llamados por Cristo. Habiéndose asido de la gracia barata, fueron impedidos para siempre del conocimiento de la gracia costosa. Engañadas y debilitadas, las personas sentían que eran fuertes ahora que estaban en posesión de esta gracia barata mientras que en realidad habían perdido el poder para vivir la vida de discipulado y obediencia. El mensaje de la gracia barata ha provocado la ruina de más cristianos que cualquier mandamiento de obras.

En nuestros capítulos subsecuentes, trataremos de encontrar un mensaje para aquellos que están siendo inquietados por este problema y para quienes el mundo de la gracia ha sido vaciado de todo su significado. Este mensaje debe de ser expuesto por causa de la verdad, por causa de aquellos entre nosotros que confiesan que a través de la gracia barata han perdido el seguir a Cristo, y más aún, con el seguir a Cristo, han perdido el entendimiento de la gracia costosa. Para simplificarlo, debemos emprender este trabajo porque ahora estamos listos para admitir que ya no estamos en el camino del verdadero discipulado. Confesamos que, aunque nuestra Iglesia es ortodoxa, en cuanto respecta a su doctrina de la gracia, ya no estamos seguros de que somos miembros de una Iglesia que sigue a su Señor. Debemos, por lo tanto, intentar recuperar un verdadero entendimiento de la relación recíproca entre la gracia y el discipulado. El asunto ya no puede ser evadido. Se está haciendo más claro cada día que el problema más urgente que asedia a nuestra Iglesia es éste: ¿Cómo podemos vivir la vida cristiana en el mundo moderno?

Bienaventurados aquellos que han llegado al fin del camino que buscamos andar, los que se asombran al descubrir la nada obvia verdad que la gracia es costosa, sólo porque es la gracia de Dios en Jesucristo. Bienaventurados los sencillos seguidores de Jesucristo que han sido conquistados por su gracia, los que pueden cantar las alabanzas de la autosuficiente gracia de Cristo con humildad de corazón. Bienaventurados los que, conociendo esa gracia, pueden vivir en el mundo sin ser del mundo, aquellos que, siguiendo a Jesucristo, están tan seguros de su ciudadanía celestial que están verdaderamente libres para vivir sus vidas en este mundo. Bienaventurados los que saben que el discipulado significa simplemente la vida que brota de la gracia, y que gracia simplemente significa discipulado. Bienaventurados los que han venido a ser cristianos en este sentido de la palabra. Para ellos, el mensaje de la gracia ha demostrado ser una fuente de misericordia.

Andrew Strom- Un llamado a la intercesión agonizante

Publicado por Daniel Lopez | Etiquetas: | Posted On miércoles, 2 de diciembre de 2009 at 19:26




(Nota: El autor está predicando en primer lugar a la iglesia de Estados Unidos. Pero las iglesias en América Latina están en gran medida copiando lo que hace la iglesia en Estados Unidos. Por tanto, el mismo mensaje se aplica también a América Latina. Quien cree que no es así, debe preguntarse primero si él mismo no es también un “pez que no puede ver el agua”, según el ejemplo que el autor pone hacia el final. Aunque no somos los líderes en esta apostasía, somos también culpables por seguir a los líderes equivocados.)

Quiero empezar con una pregunta: Si Juan el Bautista estuviera hoy en nuestro vecindario, ¿nosotros, los americanos de hoy, saldríamos a escucharle? ¿Los cristianos, saldríamos a escucharle? - La Biblia dice que toda Judea y toda Jerusalén salió a escucharle y ser bautizados por él; y Juan fue un predicador muy "pesado". Nosotros hoy - ¿iríamos a escucharle?
Juan no hizo milagros; no hizo nada divertido; ¡no tenía nada! - Por tanto, pienso que los cristianos de hoy le ignorarían. Los pastores y predicadores tendrían éxito en lo que los fariseos fracasaron: lograrían silenciarle, hacer que todo el mundo le ignore; y Juan no tendría otra salida que tomar el próximo barco e irse a predicar en otro lugar - por ejemplo en Africa.

Estoy muy preocupado por América. América es el último país de avivamiento que quedó en el mundo occidental. Otras naciones tienen avivamientos, porque tienen hambre por Dios, Nosotros no tenemos esta hambre.

Los Estados Unidos tienen 40% de asistencia a las iglesias, y tienen una historia de avivamientos cada 50 años, durante los últimos 250 años. Si este país pierde el próximo avivamiento, ¿adónde irá?
¿Estamos desesperados por un avivamiento? - Temo que no. Simplemente estamos engordados espiritualmente. Estamos en un estado peor que en cualquier momento del pasado. En el pasado, cada 50 años América experimentó un avivamiento. Y es por eso que los Estados Unidos se hicieron grandes. ¡No es porque "elegimos a los chicos buenos"! Sin embargo, muchos cristianos parecen creer esto. Creen que esta nación se hizo grande porque hemos elegido el gobierno correcto. ¡Esto es idolatría política! ¡Arrepiéntanse de la idolatría política! Es una idea necia, pensar que algún presidente, o algún ser humano, pueda darnos avivamiento. Hemos llegado a una situación tan absurda, que en 2004 los cristianos oraron con todo fervor porque parecía que Bush iba a perder las elecciones, pero NUNCA oraron de esta manera ferviente por avivamiento.

En 2001 oramos con fervor, cuando aquellas torres se vinieron abajo. Les digo que esto no lo fueron los musulmanes; esto fue el juicio de Dios. Lo sé porque todo el mundo se puso de rodillas en aquel día, y clamaron: "¡Dios, ten misericordia sobre nosotros!". - Por un breve momento parecía que el corazón de América se iba a abrir para Jesús; pero fue solo un momento pasajero. Nos hemos vuelto a nuestro egoísmo, y en los últimos cinco años hubo una verdadera orgia de compras insensatas, egoístas, como nunca antes en la historia. Por primera vez en la historia, incontables padres han vendido el futuro de sus hijos, hipotecando sus casas y endeudándose con compras para su propio placer - y esto es lo único que todavía mantiene la economía americana con vida. Les digo que esta burbuja va a reventar. ¡La mayoría de la gente ahora tiene más hipotecas sobre su casa de lo que la casa vale! ¡Las deudas acumuladas equivalen a un millón de millones de dólares! La mayoría de la gente será completamente incapaz de pagar sus deudas, y enfrentarán la bancarrota. Y todo esto solo para comprar más carros nuevos y otros "juguetes" para satisfacer nuestro egoísmo. Hasta el punto de que los cristianos piensan que un predicador no vale nada si no tiene el último modelo de carro.

Les quiero relatar brevemente la historia de esta nación, en cuanto a los avivamientos; porque ya no estamos conscientes de esta historia.
- Gales fue un país de avivamientos, mucho más que América - hasta 1904. Los avivamientos grandes eran cada 50 años, y en los tiempos intermedios hubo muchos avivamientos pequeños y medianos. Pero en 1904 tuvieron su último avivamiento, y pienso que nunca más tendrán uno. ¿Por qué?
- Quizás que tiene que ver con que este avivamiento terminó mal.
Pero más pienso que no estuvieron lo suficiente deseperados en sus oraciones para conseguir otro avivamiento. Y nosotros aquí tampoco estamos lo suficientemente desesperados para conseguir nuestro próximo avivamiento. ¿Quiénes tuvieron el siguiente avivamiento en Gran Bretaña (de lo que Gales es una parte)? El único lugar en Gran Bretaña que volvió a tener un avivamiento, fue la diminuta isla de las Hébridas. Y ese avivamiento (en 1949) es famoso hasta hoy. ¿Por qué? ¡Ellos tenían oración ferviente! Una hermana anciana, ciega, con su hermana, y después también unos ancianos de la iglesia, oraron por avivamiento durante unos diez años, antes que llegó.
¡Y estamos hablando de oración VERDADERA! No este dulce "Querido Jesús, te amamos, por favor envía avivamiento." Si tú no puedes clamar desde lo más profundo de tu ser, ¡olvídalo! Si no puedes llorar desesperadamente por tu nación, ¡olvídalo! ¿Hay alguien aquí que está desesperado? - Yo estoy desesperado. Realmente estoy listo para abandonar esta nación si nada mejora. ¿Qué es lo que estoy buscando? - Simplemente HAMBRE. Nada más que hambre por Dios. Muéstrame unos americanos hambrientos por Dios, y me quedaré y seguiré predicando aquí. Si no los hay, me iré.
Yo no creo que podemos esperar el próximo movimiento de Dios en una actitud tibia, complaciente, vacilante. Es que de esta manera nunca, nunca sucedió. Creo que esto es lo que sucedió en Gales: "Dios debe amar tanto a nuestra nación, que El nos regalará el próximo avivamento sobre una bandeja de plata." Esta actitud no agrada a Dios.

Los avivamientos vienen en "olas", en espacios grandes. Cuando estuve en América por primera vez, hace unos tres años, me desperté una madrugada y Dios me dio literalmente el mensaje que debía predicar a América. Fue este: "América ha tenido un avivamiento cada cincuenta años, durante los últimos 250 años. Tienes que advertirles porque están en gran peligro de perder el próximo avivamiento." - Esto fue lo que prediqué desde entonces en todos los lugares. Porque aquí puede suceder lo mismo como en Gales. Tenemos que orar y llorar y volvernos desesperados, porque de otra manera no veremos ningún avivamiento.
Yo he estudiado la historia de avivamientos por muchos años; pero Dios tuvo que despertarme literalmente del sueño para hacerme ver este patrón de los cincuenta años. Llamé a mi padre que es también un escritor sobre avivamientos, y le dije: "Creo que hay este patrón regular en los avivamientos, compruébalo." Empezamos con el Primer Gran Avivamiento, Segundo Gran Avivamiento, Gran Avivamiento de Oración (donde dos millones de personas fueron salvos dentro de dos años), después el avivamiento de la Calle Azusa, y finalmente el "Avivamiento de sanidades" - siempre hay un espacio de aproximadamente 50 años entre ellos. Esto nos deja aquí, ahora, cincuenta años después. Empezó en 1741 y continuó hasta hoy. Y el tiempo para el siguiente avivamiento es AHORA.
Este año (2006) celebramos el aniversario de cien años del avivamiento de la Calle Azusa. Hace cincuenta años fue el fin del "avivamiento de sanidades". En 1857 fue el comienzo del Gran Avivamiento de Oración. ¿Ven cuán exactas son las fechas? La "ventana del tiempo" está abierta AHORA.

Pero yo no veo en ninguna parte de América a aquellos predicadores de arrepentimiento que podrían producir salvaciones verdaderas. Solo veo a un montón de tipos comprometidos con el mundo que ganan montones de dinero, predicando quizás 80 ó 90% de la verdad; pero el resto lo llenan con mentiras dulces, para que siga durmiendo esta nación que desesperadamente necesita arrepentirse.
Veo a mucha gente que ora a medias - incluso la gente en mi lista de correos, que se llama "la lista del avivamiento". Casi nadie de ellos ora realmente con esta desesperación. No estamos agonizando, no estamos clamando y llorando. ¿Por qué? Es que hemos engordado. "Somos ricos y nos hemos enriquecido en Cristo y no necesitamos nada más" - y es por esta actitud que creo que vamos a echar a perder el próximo avivamiento.
Yo no vine acá para decir esto - con mi esposa y mis seis hijos dejamos atrás todo lo que teníamos en Nueva Zelandia, y llegamos acá con solo una maleta y una caja cada uno; ¿ustedes creen que hicimos esto con una actitud superficial?
Yo creo realmente, muy dentro de mi corazón, que Dios desea desesperadamente un avivamiento para esta nación; mucho más de lo que nosotros nos imaginamos. Pero se necesita audacia para pedir un avivamiento.
En esta nación, en los últimos años, ha habido un movimiento masivo de dinero y de egoísmo extremo, sin precedentes en la historia. Los hombres del pasado trabajaban duro, y hubo personas piadosas y avivamientos. Pero en los últimos cincuenta años nos hemos vuelto adictos a "comida chatarra" espiritual y física, y ahora simplemente somos gordos y perezosos. ¡Un cristiano gordo y perezoso no orará desesperadamente por avivamiento!
Si quieres escuchar una oración desesperada, tendrás que ir a Africa o a Asia. Allí todavía hay hermanos que claman unidos desde lo profundo de su corazón, que se inclinan sobre sus rostros ante Dios y le buscan. Aquí ya no tenemos a casi nadie que sabe hacer esto.

Volviendo a las Hébridas: Una isla diminuta, y necesitaba una década de oración intensiva y masiva, para conseguir un avivamiento.
Hace poco recibí un correo de un movimiento juvenil de oración, y mencionaron sus peticiones "desesperadas" de oración: por una derrota del movimiento homosexual, que paren los abortos, etc; todos estos asuntos sociales. Pero se olvidaron completamente de la única necesidad desesperada que podría arreglar todos estos asuntos: la necesidad de avivamiento entre los cristianos. ¡Y este es uno de los pocos movimientos de oración que por lo menos hace todavía algo bueno en esta nación!
Tenemos multitudes de "profetas" viajando por el país; yo les llamo "profetas de Disneylandia". Ellos llegan a la ciudad y tienen una palabra positiva para cada persona que les esucha; incluso para cada pastor que vive en adulterio y es descubierto dos semanas después - "Gloria a Dios, profetizaremos cosas buenas sobre este hermano" - esta es la clase de profetas que tenemos hoy. Ya no tenemos profetas al estilo de Juan el Bautista. El no podría "causar comezón a nuestros oídos" como los "profetas" modernos.
¿Saldríamos nosotros a Juan el Bautista, como Judea y Jerusalén? Ellos no eran personas particularmente justos; cuando Jesús vino, muy pocos realmente le hicieron caso. Pero ellos salieron para escuchar a Juan; salieron por miles para escucharle reprenderles, para recibir una reprensión de parte del profeta de Dios. Yo no creo que América hoy haría esto. Su oportunidad pasó.

¿Podremos ver algún avivamiento local? - Yo creo que sí. Podremos ver, por ejemplo, un avivamiento en cierta parte de Los Angeles; he escuchado orar a un grupo de jóvenes de allí que están realmente "desesperados". Podremos ver algunos avivamientos locales. Pero para un gran avivamiento a nivel nacional, creo que la "ventana del tiempo" ya se está cerrando. Según vi en mis estudios de la historia, estas "ventanas de tiempo" generalmente duran unos siete años; y los siete años ya están acabando.
¿Conocen ustedes la historia de Gales, después que perdieron su último avivamiento? - Hoy tienen todavía 7% de asistencia a la iglesia; y su interés espiritual es el más bajo en toda Europa.
Lo que ha mantenido la asistencia a la iglesia tan alta en América, han sido los avivamientos regulares cada cincuenta años. Y en cada generación Dios ha encontrado a intercesores para orar por avivamiento, y predicadores para predicar arrepentimiento. Pero ahora temo que la oportunidad está pasando, porque ya no tenemos esta clase de hombres. A todos nuestros predicadores que se ven prometedores y que predican arrepentimiento, les pagamos un millón de dólares y los ponemos a la televisión y les decimos: "Prediquen prosperidad, pre­diquen éxito, porque esto es lo que queremos oir." Y ellos son tan estúpidos para creernos. Y de esta manera hemos arruinado a cada joven predicador y profeta que pudimos encontrar.
- Y por mientras seguimos vendiendo a nuestros hijos, y nuestra pereza nos va a arruinar.

¿Y saben qué estamos haciendo con nuestras riquezas y con nuestra televisión? Ahora estamos transmitiendo la prédica de la prosperidad a Africa y Asia, y los líderes cristianos allí nos están escuchando, y empiezan a explotar a sus ovejas de la misma manera como lo hacemos nosotros.
Hace poco hubo unas profecías de que toda California será destruida por un gran terremoto, y yo creo que puede ser verdad. ¿Saben por qué? - Es en California donde se encuentra la industria pornográfica más grande del mundo. Es desde allí que empezaron a poner pornografía en la internet e hicieron una ganancia enorme con ello. Es en California donde se encuentra Hollywood, y la juventud del mundo entero mira las películas de Hollywood. La América que ven en estas películas, es una parodia totalmente enfermiza: todo es sexo y violencia, y cada año se vuelve peor. Yo no dejo a mis hijos mirar ninguna televisión en este país, porque aun las propagandas son tan terribles. Es con esto que alimentamos a todas las naciones del mundo, y con esto estamos destruyendo a todas las naciones del mundo; porque las naciones miran hacia América y dicen: "América es rica. América ha usado su libertad para hacerse rica. América está llena de éxito." - Y de esta manera estamos envenenando el mundo entero.
Hubo una noticia acerca de unos niños de Nueva Zelandia que miraron una película americana acerca de unas pandillas. Ellos decidieron copiar lo que vieron en la película, golpearon a un muchacho y realmente cortaron con un cuchillo sus inicales en el cuerpo del chico, ¡porque esto era lo que habían visto en la película!
Me recuerdo cuando los niños americanos de unos diez años todos empezaron a ponerse sus gorras de béisbol al revés: todos los niños de Nueva Zelandia empezaron a comprarse gorras de béisbol y a ponérselas al revés; solo para parecerse a los niños americanos. ¡Tal es la influencia que América tiene en el mundo entero - en lo bueno, en lo malo, y en lo trivial!
Dios pedirá cuentas de ustedes; esto es cierto. Dios juzgará a América de manera más estricta, porque América es el líder del mundo. Los predicadores americanos, cuando viajan al extranjero, siempre consiguen una audiencia - no importa que sea el peor predicador del mundo; el hecho de que es americano, es suficiente. ¿Por qué es esto? - Sea para mal o para bien, América ha sido un líder de las naciones por muchos años (y en el pasado, realmente era para bien en muchos casos).

¿Encontraremos todavía un camino hacia el próximo avivamiento?
Realmente me quedé decepcionado anoche. Me quedé decepcionado de que no nos hayamos inclinado todos sobre nuestros rostros para llorar y clamar ante Dios. Cuando alguien nos llama a desesperarnos por avivamiento, y nosotros pensamos que no necesitamos desesperarnos, entonces somos insensatos. De todas las naciones del mundo, en ninguna la situación es tan desesperada como aquí. Y lo más triste es que no lo sabemos; no tenemos ninguna idea de cuán mal están las cosas.
Ustedes están en camino de convertirse en otro Gales. Yo no estaré aquí cuando esto suceda; yo seguiré predicando en países donde sí hay hambre por Dios; o regresaré a Nueva Zelandia. Pero no me quedaré mirando como América vende todo su futuro.

Vamos a Lucas 6:20. Esto es cómo Jesús valora a aquellos que tienen hambre por Dios; y a los pobres. "Bienaventurados vosotros los pobres; porque vuestro es el reino de Dios." - Nos gusta leer aquí "los pobres en espíritu", porque nos hemos acostumbrado tanto a pensar que cuando nos volvemos ricos materialmente, somos también ricos espiritualmente - hemos creído una mentira. Esto nos hace pasivos y apáticos. ¿Saben por qué? Cuando soy rico y me enfermo, puedo pagar a un médico. Cuando mi carro se malogra, puedo hacerlo arreglar o incluso puedo comprar uno nuevo. Puedo conseguir una tarjeta de crédito y los bancos me la darán inmediatamente - porque a ellos les gusta verme endeudado hasta el cuello comprando todos los bienes que no necesito.
Esta cultura nos hace pasivos, egoístas, adictos al entretenimiento; y pasamos todo el tiempo entreteniéndonos, en vez de orar. Ya no nos gusta escuchar palabras duras, porque todo el mundo nos predica palabras dulces y palabras de éxito. Nos dicen que debemos alcanzar el "sueño americano", e incluso encuentran algunos versos bíblicos para apoyarlo - y con esta clase de prédica puedes construir una mega-iglesia.
Nos predican "recetas de éxito", de cómo ganar amigos y cómo ganar dinero, y añaden unos versos bíblicos a ello. "Dios quiere que seas exitoso, que tengas muchas cosas y vivas en abundancia" - este es el mensaje que nos gusta escuchar. Todo esto suena correcto para nosotros porque es un eco de nuestro propio "sueño americano"; el mundo nos predica el mismo mensaje: "Ten una buena carrera; cásate con una chica bonita; adquiere una casa bonita; ten un carro..." - Esta es la clase de profetas que nos gusta escuchar.
¿No es esto lo que predicamos a nuestros hijos? "Esfuérzate para ser un médico o un abogado..."
El "sueño americano" es lo contrario del Evangelio. Pero uno puede construir una mega-iglesia predicando el "sueño americano".

Lucas 6:20-24:
"Bienaventurados vosotros los pobres" (y por favor no añadan nada aquí) "porque vuestro es el reino de Dios. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre... Bienaventurados los que ahora lloráis... Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas.”
“Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque ya tenéis vuestro consuelo." -
¿Ustedes conocen lo que es un "premio de consolación"? En una competencia, a veces se da una pequeña recompensa a los que quedan en segundo lugar o al último; no un premio verdadero, pero un pequeño regalito. Creo que es esto lo que hemos aceptado en vez del
premio verdadero. Nos hemos contentado con el "premio de consolación".
Al hablar de avivamiento, tenemos que hacer una decisión. O optamos por un gran avivamiento; o por el "sueño americano", y la "iglesia americana", y el éxito, y los números. Podemos optar por un estilo de "vida exitosa" - ¿y qué ganamos con ello? "¡Ay de vosotros, ricos! porque ya tenéis vuestro consuelo." No recibiréis nada más en el cielo, porque ya han recibido vuestra recompensa en la tierra.
El avivamiento es lo mejor que podemos tener; y lo bueno es el enemigo de lo mejor. Tenemos que decidirnos a qué apuntamos. Y si apuntamos al premio en el cielo, entonces tenemos que dejar atrás todo lo demás, y seguir tras el premio con toda nuestra vida. Tenemos que hacerlo; porque algún día la generación de nuestros hijos se dará cuenta: "Miren, nuestros padres perdieron esta ventana de oportunidad para avivamiento; y miren qué desastre es nuestra nación ahora. ¿Te recuerdas como era cuando todavía había personas que creían en Dios?" Y la nación que una vez era grande, irá de mal en peor, con su evangelio de avaricia y egoísmo. Y esto es lo que está sucediendo ahora mismo, delante de nuestros propios ojos.

Volvamos a la historia. El "Gran Avivamiento de Oración" (1857) comenzó con un pequeño grupo de oración. Este grupo permanecía pequeño hasta que sucedió algo significante. Fue en Nueva York, y fue dirigido por Jeremiah Lamphier. El era alguien completamente desconocido; no era ningún predicador importante; lo única que hacía era conducir una reunión de oración cada mediodía. Entonces, lo que sucedió fue un gran quebrantamiento económico en Estados Unidos. Entonces los empresarios abandonaron su esperanza en el dinero, y llegaron a esta reunión de oración y empezaron a orar. La reunión creció, y las noticias acerca de estas reuniones se divulgaron, y otros empresarios en otros lugares empezaron a orar a mediodía; y esto empezó a suceder también en otras ciudades. Y de repente las reuniones de oración eran tan grandes - dos mil, tres mil personas -, que no pudieron entrar todos los que querían participar. Por todos lugares, en todas las ciudades, hubo reuniones de oración. Esto cruzó el Atlántico y llegó también a Inglaterra, Escocia y Gales.
Cincuenta años después vino el avivamiento de la Calle Azusa, y cincuenta años después el avivamiento de sanidades. Y aquí estamos nosotros, otros cincuenta años depués, ¿y qué? Hemos arruinado a todos nuestros predicadores; los hemos vendido al mejor postor. ¿Dónde encontraremos a los predicadores para el siguiente movimiento de Dios? ¿Dónde encontraremos a los intercesores que dejen sus televisores de un lado - si no los rompen en pedazos - y empiecen a clamar y llorar ante Dios por esta generación perdida? ¿Dónde están?

Charles Finney, cuando viajaba buscando la dirección de Dios, continuamente recibía invitaciones porque él era un predicador de avivamiento. Y la gente sabía que el avivamiento iba a llegar con Finney, porque él tenía una tal unción de Dios. Entonces, una pregunta que Finney siempre hacía para decidirse adónde ir, era: "¿Ha sido el espíritu de oración derramado en este lugar?" Esta fue siempre su primera pregunta. Porque si no había espíritu de oración, Finney no iba a ir allí. - Con él trabajaba un grupo de intercesores. El líder de este grupo, Daniel Nash, iba unos días antes al lugar adónde iba a llegar Finney; y nadie le iba a ver. Nash se retiraba en algún sótano o algún cuarto, clamando, llorando, agonizando y luchando en oración con algunas pocas personas, durante todos los días antes y durante la predicación de Finney.
Entonces ¿qué quería decir Finney cuando hablaba del "espíritu de oración"? - El quería saber si los cristianos de ese lugar se reunían de rodillas, clamando y llorando ante Dios por horas sin poder parar. Esto era lo que él buscaba. Si esto no sucedía, Finney decía: "No voy a ir a ese lugar; no va a haber avivamiento, porque el espíritu de oración no está allí."
Incluso de su propio ministerio, él dijo: "Cuando no tengo el espíritu de oración por un día, o incluso por una hora, no puedo predicar con poder."
Nosotros tenemos púlpitos sin oración hoy. Pensamos que tenemos reuniones de oración, pero ¿tenemos verdadera oración? - En las reuniones de oración que he conocido, la música dura más tiempo que la oración. Las palabras de introducción a la oración duran más tiempo que la oración. Y todo el mundo está sentado allí como muñecos mudos, ni siquiera apoyando al hermano que ora a voz alta; ni mucho menos orando ellos mismos. Yo llamo esto una "reunión de no-oración".
Hemos olvidado completamente toda lección sobre avivamiento que hemos aprendido alguna vez en el pasado. ¿Tenemos a alguien aquí que sabe agonizar en oración? Lee sobre los avivamientos con Finney; lee sobre Calle Azusa; lee sobre el avivamiento en Gales - siempre encontrarás lo mismo: "Estábamos agonizando en oración." "Estabamos luchando con Dios en oración como Jacob luchaba con el ángel." "Estábamos clamando: ¡Dios, derrama Tu Espíritu sobre nosotros!" Oración desde lo más profundo de nuestro ser. Si no sabes orar así, ¡olvídalo!
Por tres años he buscado, y encontré apenas alguien que fuera capaz de orar así, o de predicar sobre ello. Constantemente estoy hablando de ello - ¿hay alguien que me está escuchando? Todo el mundo está ocupado mirando la televisión cristiana, o imitando las recetas de éxito del "pensamiento positivo" y del crecimiento de iglesias. Demasiado ocupados siguiendo el "circo profético" que solo repite los mensajes del "sueño americano".
¿Podemos encontrar en algún lugar del Antiguo o Nuevo Testamento a algún profeta que hablaba a cada persona en la congregación, diciendo: "Dios te usará grandemente, tendrás un ministerio maravilloso..."? "Paz y seguridad" - este era el mensaje de los falsos profetas. Y si la gente hubiera tenido alguna inteligencia, entonces hubieron levantado sus piedras y los hubieran apedreado.

Luc.6:24-26
"Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque ya tenéis vuestro consuelo." - "¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis. ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas."
Apocalipsis 3 - noten la similitud de este pasaje con lo que acabamos de leer. Este es un cuadro exacto de la iglesia americana en este momento.
Apoc.3:14: "Y al ángel de la iglesia en Laodicea escribe: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:
Yo conozco tus obras, que no eres frío ni caliente. ¡Oh, que fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de tu boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y no necesito nada; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo..."
¿Qué es lo que El nos aconseja? Básicamente: ¡Arrepiéntanse! - ¿De qué tenemos que arrepentirnos en este país? - Hay un dicho antiguo que dice: "El último en ver el agua, es el pez." - ¿Cómo lo aplicamos en nuestra situación? - "El último en ver el estado rico, perezoso, apóstata de la iglesia, es el cristiano americano."
"El último en ver el agua, es el pez." - porque el pez ha crecido toda su vida nadando en esta agua; es su elemento natural, y no puede ver nada allí. Y nuestro elemento natural es enfermizo más allá de toda descripción; pero nos hemos acostumbrado tanto a nadar en ello que ni siquiera lo podemos ver. Y cuando escuchamos estos mensajes de "éxito", somos tan ciegos que creemos que es la verdad.
Nuestra cultura es exactamente lo opuesto de lo que dijo Jesús acerca del dinero, acerca del materialismo, y acerca de la manera como debemos vivir. La primera iglesia alimentaba a los pobres diariamente; estaban dispuestos a dar todas sus posesiones y no los consideraban su propiedad; nuestra cultura es exactamente lo opuesto y ni siquiera nos damos cuenta. El pez que no ve el agua, lo somos nosotros.

Yo no tengo ninguna idea de cuánto tiempo exactamente durará la "ventana de oportunidad". Pero yo creo que cuando Dios me envió a Estados Unidos, que en ese tiempo se abrió esta ventana; porque yo no tenía ninguna idea acerca de este patrón de avivamientos, hasta que Dios me despertó con ello. Por eso yo creo que ya estamos dentro de esta ventana, y no tenemos mucho tiempo.
¿Qué sucedió en Gales cuando ellos perdieron su último avivamiento? Yo creo que su "ventana de oportunidad" se abrió en 1947 - de hecho, el ministerio de Billy Graham empezó en 1947, y por los primeros diez años él era un predicador de avivamiento. Ustedes encontrarán esto en sus primeras prédicas: en aquel tiempo, su prédica era Arrepentimiento. El era completamente diferente de lo que predica hoy. Y él era algo como el "brazo conservador" del avivamiento de sanidades, que paralelamente sucedió en los círculos pentecostales. Y muchos le escucharon.
Mi padre se convirtió en una campaña de Billy Graham en Nueva Zelandia en 1955. Prácticamente todo el país se detuvo para escuchar el mensaje de Billy Graham. En sus reuniones, podías dejar tu carro afuera con la llave puesta, y nadie lo iba a tocar. Tal fue la ola de justicia que pasó sobre el país.
Este avivamiento terminó en 1955 - aunque Graham y los otros evangelistas continuaron con sus ministerios, el poder de Dios sobre América había terminado. 1956 fue el comienzo de una decadencia terrible con muchos desastres. Muchos evangelistas sucumbieron al alcohol, las mujeres, el dinero, la fama. El "avivamiento de sanidades" terminó peor que cualquier otro avivamiento en la historia. Es por eso que hasta hoy, todos los evangelistas de sanidad parecen predicar solo sobre dinero - esta es la herencia de los desastres que pusieron fin al "avivamiento de sanidades".
50 años después estamos cosechando los frutos de todo esto. ¿Seremos otro Gales? Que Dios nos ayude.

Concluiré simplemente entrando en oración. Quiero que todos se pongan de pie para orar.
Ahora, quiero que tengan en mente que este pequeño tiempo de oración que tendremos ahora (aunque sea "largo"), es realmente algo muy pequeño. Tú no puedes salir de aquí, habiendo escuchado este mensaje y habiendo participado en este corto tiempo de oración, y después volver a tu estilo de vida de antes. Realmente necesitas continuar orando y clamando a Dios por avivamiento, tú en tu cuarto, por horas - o una generación entera será perdida.
Entonces oraremos ahora, y aprende a agonizar y clamar en oración tú mismo, cuando estás solo, o en grupos pequeños - si no recuperamos esta clase de oración, no podremos hacer absolutamente nada.
Oremos...